La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) publicó el pasado viernes 26 de junio la revisión parcial prevista del Código de buen gobierno de las sociedades cotizadas. Una medida que actualiza y adapta varias recomendaciones del Código a diversas modificaciones legales aprobadas desde su publicación y aclara el alcance de otras que habían suscitado ciertas dudas, la atención a aspectos medioambientales, sociales y de gobierno corporativo, o las remuneraciones. En el nuevo código se refuerzan los criterios de transparencia como la relación de las sociedades cotizadas con los grupos de interés gracias a las aportaciones de APRI.
 
El pasado mes de febrero APRI participó en el proceso de participación pública con un documento de aportaciones en el que APRI proponía incluir principios relativos a la transparencia en la relación de las sociedades cotizadas con los poderes públicos, es decir, la acción de la empresa cotizada como grupo de interés que ejerce su influencia ante organizaciones públicas y políticas con el objeto de defender sus intereses. En este sentido, proponíamos incluir en la recomendación 54 y 55 la acción de las empresas como grupo de interés.
 
Asimismo, sugerimos la inclusión de la recomendación de creación, por parte de las empresas cotizadas, de Códigos de Conducta específicos para su relación con los responsables públicos, la implementación de políticas de lobby o incidencia política, o bien que se adscriban a otro ya existente en su actuación como grupos de interés.
 
La CNMV recogía todas nuestras propuestas menos la creación de Códigos de Conducta específicos para su relación con los responsables públicos.
 
Desde APRI consideramos que el ejercicio de la transparencia de las sociedades cotizados es cada vez más necesario. Los ejemplos, hasta la fecha, son poco alentadores. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha criticado en varias ocasiones la reticencia de empresas del Ibex a inscribirse en el Registro de Grupo de Interés creado por el regulador en 2016. Si bien el Registro hasta ahora es voluntario, solo tres empresas del Ibex 35 han decidido inscribirse. Estas reticencias contrastan con la actuación de las empresas cotizadas fuera de España, en el Registro de Transparencia de la Unión Europea figuran inscritas la mayor parte de las mismas.
 
Desde su fundación, APRI ha entendido la importancia de la transparencia en el desarrollo de las relaciones con la administración del Estado. La transparencia, es un valor al alza que las sociedades demanda por igual a las administraciones y empresas. Por ello, desde APRI abogamos por la inclusión de principios relativos a la transparencia en la relación con los poderes públicos de las sociedades cotizadas en sus Códigos de Conducta.

El jueves 25 de junio los socios de APRI tuvieron la oportunidad de tener una sesión de formación sobre transparencia en la Unión Europea con el director de la Society of European Affairs Professionals (SEAP), João Teixeira de Freitas, en el que se habló sobrecómo se gestiona la transparencia y la actividad del lobby en la Unión Europea. João Teixeira de Freitas explicó los distintos avances en este campo. En 2011 se fundó el Registro de Transparencia en el Parlamento y la Comisión Europea; se publicaron los Códigos de Conducta; y se garantizó el acceso a los documentos legislativos de la Comisión y del Parlamento, excepto aquellos en materia de seguridad pública o actividad militar. 

El director de SEAP también repasó los principales desafíos a los que se enfrentan el sector en Bruselas: lograr una transparencia total de las instituciones europeas, definir claramente qué es el lobby y de qué manera deben registrarse las interacciones de los lobistas con las instituciones europeas, ejercer el lobby con ética profesional, perseguir la corrupción y los conflictos de intereses, y definir una postura común sobre las puertas giratorias.

Por último, repasó, el panorama profesional tras la crisis sanitaria, resaltando las oportunidades que presenta el entorno digital; como por ejemplo, la posibilidad de registrar las reuniones y publicarlas en la web, o mantener reuniones online para agilizar el trabajo.

Juan Fran Cuello de Oro, Director y Asesor en la industria sanitaria y socio de APRI

Durante estas semanas, de obligado confinamiento, el grupo de Salud hemos tenido el gran privilegio de asistir a webminars donde hemos podido abordar diferentes temas, desde conocer cómo fue posible construir el hospital de campaña de Ifema, el impacto ético de las tecnologías para el control del covid19 o la nueva arquitectura de las oficinas tras la pandemia.

El pasado 4 de junio tuvimos la suerte de conocer de primera mano los trabajos sobre la comisión para la reconstrucción social y económica en el congreso gracias a Mario Garcés Sangustin.  

Entre otras cuestiones, la crisis del covid 19 ha situado en primer plano el debate necesario del diseño y transformación del ecosistema de salud, donde se vuelve inaplazable un pacto de Estado que garantice un sistema de salud eficaz, ágil y sostenible.  La gestión de la pandemia del covid 19 ha exacerbado y hecho visibles problemas estructurales existentes como su capacidad operativa, agilidad, eficiencia y su sostenibilidad, tan sólo sostenida por la elevada profesionalidad y compromiso que han demostrado y siguen demostrando los profesionales de la Salud.

Entre otros cambios el sistema debe abrazar de forma definitiva su digitalización, para equilibrar la atención y la salud, su sostenibilidad y su operatividad. Ello cambiará las dimensiones del debate que evolucionará de la operatividad y sostenibilidad del ecosistema (imprescindible) a su dimensión política, como las condiciones de acceso, obligaciones y derechos, que necesariamente llevará a un debate ético.

Como escribí a principios de abril, la pandemia del COVID-19 es una de esas crisis que moldean la historia, un catalizador que acelerará tanto la magnitud como la velocidad de los cambios. Las pandemias han sido un elemento transformador de nuestras sociedades a lo largo de la historia. La peste de Justiniano (siglo VI), la peste negra (siglo XIV) o la Viruela (Siglo XVI-1977) trasfiguraron las sociedades en las que aparecieron, cambiando o influyendo decisivamente el curso de la historia[1].

Pero más recientemente, como escribió Peter Baker en su artículo publicado en The Guardian: “La epidemia global de gripe de 1918 ayudó a crear los servicios nacionales de salud en varios países europeos, que junto a la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial sentaron las bases para el moderno estado de bienestar[2]”. O los cambios en salud y comportamiento social que ha provocado el VIH[3].

Lo que podemos estar seguros es que elSARS-CoV-2 puede ser y será un motor de cambio, de hecho, lo está siendo ya, en muchos aspectos de nuestra vida. Sin más, el confinamiento obligatorio de la población, llevó a que casi todas nuestras relaciones pasen del mundo físico al mundo digital.  Así, el pasado martes 10 de marzo, DE-CIX Frankfurt, el mayor punto de intercambio de internet a nivel global, alcanzó la cifra récord de 9,1 Terabit por segundo[4], gracias a la explosión del teletrabajo, el e-learning, el giro del consumo a la compra on-line o al ocio electrónico.

Si hay un sector que ha estado ampliamente impactado por esta calamidad, es el ecosistema de Salud. Hemos visto a diario la situación de los hospitales y el heroico compromiso de los profesionales de la salud. Pero a la vez observamos, forzados por la situación, hemos adelantado más de 10 años en la incorporación de elementos tecnológicos que deberían generar cambios definitivos en cómo nos relacionamos con la Salud y en como se transforma nuestro maltrecho sistema sanitario.

Quizás uno de los cambios más visibles es la explosión clara de la Telemedicina. El miedo a ir a los hospitales, que haya centros de salud cerrados y en paralelo el gran volumen de demanda de los servicios sanitarios, han superado las barreras regulatorias y sociales para que confiemos en que un profesional de la salud nos pueda atender a través de una pantalla de un móvil, tableta u ordenador. Los mismos pacientes con COVID19, están siendo seguidos a domicilio a través de telemedicina, pero otras especialidades como, por ejemplo, ciertas consultas ambulatorias, atención primaria, dermatología o pediatría entre otras, la han incorporado o piensan incorporarla como una práctica habitual, dependiendo de los casos.

Existe una gran diferencia entre la sanidad pública y privada, pero en el corto plazo, la total adopción de la telemedicina podría tener un alto impacto en los sistemas de salud permitiendo que sean más ágiles, eficaces y sostenibles. Tan sólo en los USA, la Asociación Médica Americana afirma que «casi el 75% de todas las visitas al médico, y a los servicios de urgencia son innecesarias o podrían ser manejadas de manera segura y efectiva por teléfono o videoconferencia[5]». Pero si miramos un poco más cerca, un estudio de la Fundació TIC Salut Social y la Oficina eSalut (CatSalut. Servei Català de la Salut de la Generalitat de Catalunya) concluye que casi el 80% de las teleconsultas con la atención primaria (eConsulta) evitan una visita presencial[6].

Otra de las tendencias implacables que estamos viendo, debido a la alta transmisibilidad del virus, es la implementación de la robótica o droides de forma extensiva en los hospitales. Hemos visto robots que ejercían como una extensión del equipo médico o de enfermería, como el robot Vici[7] desarrollado por la empresa InTouch Health, que permite la comunicación con el paciente a través una pantalla, altavoces y un micrófono, pero, además, también posee un fonendoscopio y permite realizar pruebas básicas como la medición de temperatura.

Pero sin duda alguna, el uso de nuestros teléfonos móviles como elemento de salud está siendo un pilar fundamental en el control de la pandemia. Establecerá un precedente y hábitos que tendrán un impacto definitivo en el futuro. Desde el control epidemiológico de la misma, ya sea a través de la geolocalización o del uso de Bluetooth, para saber si se ha estado cerca de un foco de contagio, como ha utilizado el gobierno de Singapur, o la alianza de Google y Apple[8] que, según ellos mismos, quieren realizar para ayudar a gobiernos y a los organismos de salud a reducir la propagación del virus. Hay muchos ejemplos disponibles, como la utilización de APPs que traqueen los síntomas para acelerar el triaje de posibles pacientes, como son las utilizadas por los gobiernos regionales de la Comunidad de Madrid, Cataluña[9] o Euskadi.

Aunque controvertido, nuestro móvil se ha convertido, como en el caso de China[10], en un posible pasaporte biológico, con el que poder vigilar, vía geolocalización, que los ciudadanos en contacto con casos positivos cumplan la cuarentena domiciliaria impuesta, notificando alertas a las autoridades de los movimientos de éste, o el acceso o no a diferentes lugares.

Evidentemente se nos abre delante el debate sobre como nuestra privacidad puede verse invadida en estos casos. Y este es un punto clave ya que cualquier transformación del ecosistema de la salud pasa por colocar al paciente en el centro del mismo. Uno de los mayores retos es ofrece empoderamiento a los pacientes,  ofrecerles  con capacidad para decidir, satisfacer necesidades y resolver problemas, con pensamiento crítico y control sobre su vida, y esto pasa por garantizar la preparación y conocimiento de los mismos. 

Se trata de un modelo menos paternalista, pero que ofrece al paciente la capacidad de poder tomar decisiones sobre su salud, ya sea a nivel de autocuidado, como en coordinación con los profesionales de la salud, como hemos podido comprobar en esta crisis.

Al mismo tiempo se ha producido una tremenda ebullición del uso rápido y colaborativo de los datos médicos y el uso del Big Data para analizar los datos que ha generado el COVID-19 para entender a un agente infeccioso que apareció a finales de 2019, que nos permita lograr agentes terapéuticos y el descubrimiento de una vacuna.  Ejemplos como el uso que hace la compañía Quibim[11] del Deep Learning para la ayuda radiológica en el diagnóstico de pacientes con COVID-19, o diferentes estudios, o la toma de decisiones epidemiológicas basados en modelos matemáticos, o el lanzamiento del ambicioso ensayo clínico “Solidarity[12]” por parte de la OMS[13] tan sólo 60 días después de que la secuencia genética del coronavirus fuese compartida.

Como hemos escrito con el profesor de ESADE Javier Busquests[14],[15] la incorporación definitiva de estas tecnologías se debe unir a otros elementos que permita debatir la sostenibilidad del sistema de salud considerando la situación de deuda acumulada y las futuras dificultades de financiación es una cuestión que nos llevamos realizando desde la pasada crisis financiera. El reto de la sostenibilidad del sistema se centra en su consideración de derecho básico (sistema sanitario público, universal y gratuito) e introduce la corresponsabilidad para asegurar su mantenimiento.

En los momentos actuales nadie cuestiona el modelo de sanidad publica, pero podría aparecer, una vez superada la crisis del COVID19, el debate sobre la introducción de sistemas pagos compartidos (los impuestos son una forma de pago), sistemas mixtos público-privados, o la evolución del sistema será tecnológico, por la vía de Venture Capital y la explotación de innovaciones y patentes.

Sin duda alguna, en esta transformación del ecosistema sanitario es necesario la construcción de puentes que aumenten la colaboración publico-privada que permita la consolidación de estos avances tecnológicos, además de establecer un dialogo con todos los agentes que participan del ecosistema de salud que garantice el futuro de un sistema de salud con un incremento continuo de la demanda y presión.

No debemos perder la oportunidad de reconstruir una de los grades victorias de nuestro estado del bienestar.


[1] https://historia.nationalgeographic.com.es/a/grandes-pandemias-historia_15178/4

[2] https://www.theguardian.com/world/2020/mar/31/how-will-the-world-emerge-from-the-coronavirus-crisis

[3] Virus de Inmunodeficiencia Humana

[4] https://www.abc.es/tecnologia/redes/abci-estado-alarma-provoca-record-consumo-internet-madrid-202003171241_noticia.html

[5] https://www.ama-assn.org/practice-management/digital/ama-quick-guide-telemedicine-practice

[6] https://ticsalutsocial.cat/es/actualitat/estudi_econsulta/

[7] https://intouchhealth.com/telehealth-devices/intouch-vici/?gdprorigin=true

[8] https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20200410/48406931043/apple-google-asociados-crear-apps-contra-covid19.html

[9] https://web.gencat.cat/es/actualitat/detall/Nova-app-per-detectar-la-Covid-19-a-Catalunya

[10]https://edition.cnn.com/videos/world/2020/04/10/china-coronavirus-covid-19-tracking-app-culver-townhall-intl-hnk-vpx.cnn

[11] https://quibim.com/

[12] https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/global-research-on-novel-coronavirus-2019-ncov/solidarity-clinical-trial-for-covid-19-treatments

[13] Organización Mundial de la Salud

[14] https://www.harvard-deusto.com/el-futuro-ecosistema-de-la-salud-explorando-posibles-escenarios

[15] https://www.expansion.com/blogs/sociedad-empresa-digital/2020/05/28/la-transformacion-digital-y-el.html

El jueves 11 de junio, APRI organizó un coloquio sobre la conciliación antes y después de la crisis sanitaria. Esta sesión moderada por la presidenta de APRI María Rosa Rotondo, contó con la presencia de Ariane Aumaitre, investigadora en el Instituto Universitario Europeo de Florencia, Esteban Álvarez, presidente de la Asociación de Directores de Centros Públicos Madrid (ADIMAD), Begoña Ladrón de Guevara, presidenta de la Confederación de Padres de Alumnos (COFAPA), y Mayte Sancho, miembro del Comité Técnico de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).

En orden de intervenciones, Ariane comenzó mostrando las dificultades en materia de conciliación durante el estado de alarma. A lo largo de estos casi tres meses, ha habido una carga repentina de cuidados que ha recaído en su totalidad en las familias, que se han visto obligadas a reducir jornadas laborales sin prestaciones económicas o a dejar a los niños al cuidado de los abuelos con lo que ese riesgo conllevaba. Ahora que estamos a punto de entrar en la nueva normalidad, Ariane resaltó que sigue sin haber políticas públicas al respecto, un hecho que podría tener un impacto muy negativo en cuestión de igualdad de género, incrementando la brecha salarial, y en la infancia ya que programas clave para el desarrollo de los niños se han paralizado.

El siguiente ponente, Esteban Álvarez, expuso el debate de la conciliación desde la perspectiva de los centros educativos y resaltó la necesidad de que poderes públicos y empresas colaboren de una forma muy activa. Álvarez señaló que en la nueva normalidad la actividad lectiva debe ser presencial pero que la dificultad llega al intentar combinarlo con un problema de salud pública. De ese modo, destacó la importancia de adoptar medidas excepcionales y una mayor implicación y esfuerzo por parte de la administración, lo cual supondría un incremento de hasta un 30% del presupuesto en educación.

Begoña Ladrón de Guevara tomó el turno de palabra en siguiente lugar, con un discurso optimista en el que describió la nueva normalidad como una oportunidad para manifestar las dificultades en el sistema educativo. Resaltó en varias ocasiones la importancia de la unión entre la familia y la escuela siendo estas, dos instituciones complementarias, indivisibles y de gran relevancia. Además, manifestó que esta es una oportunidad para adoptar medidas con visión de futuro, reforzando el sistema educativo y permitiendo la conciliación entre la empresa, la familia y las escuelas.

Finalmente, Mayte Sancho representó al colectivo de los mayores, uno de los más vulnerables y afectados por la crisis sanitaria. Durante su intervención, expuso la realidad que han sufrido los mayores y personas dependientes a lo largo de esta pandemia que en muchas ocasiones se han visto sin la atención necesaria. Es por eso que el discurso de Mayte tuvo un matiz más negativo en el que destacaba la situación de precariedad en los cuidados que hay que reformular. Por otro lado, llamó a la reflexión sobre la escala de valor dentro de nuestra sociedad, en la que el colectivo de mayores carece de poder, concluyendo con la necesidad de generar conciencia para que la sociedad no se reduzca simplemente al sistema productivo.

Como conclusión del coloquio todos coincidieron en la importancia de crear grupos de trabajo con la participación de todos los colectivos afectados para buscar soluciones conjuntas.

Finalmente abrió una ronda de preguntas y un debate entre los ponentes, donde se matizaron temas como que la crisis sanitaria ha supuesto en los estudiantes un problema psicosocial más que educativo, las nuevas técnicas y herramientas de enseñanza que han surgido a raíz del estado de alarma o la necesidad de la tele-asistencia en el colectivo de personas mayores.

El miércoles 10 de junio, los miembros de APRI Salud se reunieron con Antonio Ciardo, socio de APRI y presidente de la OCOE (Organización Colegial de Osteópatas de España), organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo actual es la regulación de la osteopatía como práctica profesional en España. Cirado, además de osteópata, es jefe de estudios del Grupo Thuban y coordinador y profesor del Master en Osteopatía y Evidencia Científica de la Escuela Superior de Osteopatía del Grupo Thuban acreditado por la Universidad Europea del Atlántico.

Durante el coloquio, Antonio aclaró qué es y qué no es la osteopatía, y habló sobre su situación a nivel formativo y legislativo en España. Según Ciardo, actualmente, la osteopatía se considera como actividad parasanitaria y no cuenta con ninguna normativa clara sobre su práctica profesional en el país. En cambio, la Unión Europea cuenta con la norma 16686/2015, que regula la práctica osteópata como prestación sanitaria. La normativa define la actividad y regula aspectos como su formación, los estándares sanitarios y éticos, la seguridad del paciente, los tratamientos, etc. A raíz de esta normativa, numerosos Estados miembros redactaron su propia normativa, entre los que se encuentran Reino Unido, Portugal y Francia. Por lo tanto, Antonio resaltó que ya existen varias normativas a nivel europeo de las que tomar ejemplo y, no habría que desarrollar la legislación desde cero en España. Ciardo también recalcó que si existiese una normativa española, estaría definido claramente el perfil profesional del osteópata, inclusive su formación profesional y código deontológico, y añadió que actualmente, al carecer de una legislación, ­«cualquiera» puede ser osteópata con una formación de un curso de unos seis meses. Esto conlleva un peligro a la profesión y al paciente y conduce a confusión a la sociedad cuando se habla de osteopatía.

Una normativa similar a la europea pondría al paciente en valor, asegurándole un tratamiento osteópata de calidad cuando necesite acudir a él. En palabras del ponente, no hay que olvidar utilizar el término «persona» como sinónimo de «paciente» y ser empático y compasivo. Asimismo, como profesional, debe aportarle valor y saber cuándo derivar si se requiere otra tratamiento sustitutivo o complementario, pero evitar que ambos se repitan.

Otro argumento para la legislación, según Antonio Cirado sería el aspecto económico. Un buen tratamiento osteópata, en los casos idóneos, sería preventivo ante posteriores complicaciones en el paciente y, por ejemplo, quitaría saturación a los centros hospitalarios y a otros especialistas sanitarios. Asimismo, subrayó que la experiencia de los osteópatas ha demostrado que un buen tratamiento, además de ser curativo y complementario, también puede ser paliativo. La evidencia científica muestra que los tratamientos osteopáticos son idóneos en numerosos casos.

Por otro lado, Antonio recordó la dificultad que existe para acceder a las administraciones públicas para hablar sobre osteopatía. Buscar su regulación es una tarea ardua y llena de escepticismo de otros sanitarios y de la población en general.

En definitiva, la osteopatía es una terapia manual, que pone especial atención al contacto físico con la persona y que, llevada a cabo por un profesional, aporta valor a la salud física y emocional del paciente. Por ello, la Organización Colegial de Osteópatas de España persigue que haya una regulación en España y que la ponga en valor como actividad sanitaria. En palabras del ponente, «hay espacio de reconocimiento para todos los profesionales sanitarios».

El jueves 4 de junio de 2020, los socios de APRI tuvieron la oportunidad de hablar con Mario Garcés, diputado del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso y portavoz adjunto en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica constituida como respuesta institucional, y consensuada por todos los grupos parlamentarios, durante la crisis del COVID-19 en el país.

El diputado habló sobre el funcionamiento y puesta en marcha de esta Comisión en el Congreso para hacer frente a los problemas estructurales que ha dejado la crisis COVID19, que en palabras de Mario Garcés, no se puede comparar con momentos históricos como la Gran Depresión o la situación social durante la gripe española; ni siquiera con la Guerra Civil que no llegó a experimentar la caída del PIB que hemos visto en los últimos meses. Para el diputado popular la composición y funcionamiento de la Comisión de Reconstrucción en el Congreso es de una importancia absoluta.

¿Se llegará finalmente a un acuerdo en esta Comisión? Mario Garcés así lo espera, habiendo superado las grandes distancias de los distintos grupos políticos. Piensa que se conseguirá un consenso claro en el ámbito europeo, y que una de las principales dificultades para el desarrollo de la Comisión es que cada semana se aprueban nuevos decretos de ley.

Tras la intervención del diputado, los socios de APRI le han planteado diversas preguntas e inquietudes como si habrá Presupuestos Generales del Estado y cuándo terminará esta crisis. Garcés cree que no habrá presupuestos para 2021 ya que están muy condicionados a la resolución europea sobre la financiación, en la que seguramente se exigirían ajustes presupuestarios al Gobierno. Por otro lado, ha asegurado que nadie sabe cuándo terminará esta crisis y de qué manera, ya que hay demasiados factores que entran en juego.

Sobre Mario Garcés

Mario Garcés es portavoz adjunto del grupo parlamentario popular en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso que se acaba de crear con motivo de la crisis. Además de un reputado jurista y escritor. Interventor y Auditor del Estado y Inspector de Hacienda del Estado. También Académico de la Real Academia de Legislación y Jurisprudencia. Ha sido Consejero de Hacienda y de Administración Pública del Gobierno de Aragón, Subsecretario del Ministerio de Fomento y Secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad. Actualmente es Portavoz Adjunto del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso de los Diputado y se ocupa de la coordinación de los asuntos económicos del Grupo Parlamentario. Además, es Vicepresidente de la Comisión de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana en el Congreso de los Diputados.

Sobre los Lobby Talks

Sesiones exclusivas para  socios de APRI en las que poder conocer de primera mano la opinión de expertos sobre las políticas públicas y estrategias de lobby de nuestro país.

Felipe Medina, secretario general técnico de ASEDAS y socio de APRI

La crisis del coronavirus ha supuesto un reto sin precedentes para el sector de la distribución alimentaria. Como dicen los empresarios del sector, hemos tenido que cambiar en marcha las piezas de un coche que circulaba a 200 kilómetros por hora para atender las demandas de la sociedad. Dentro del proceso de transformación apresurada al que nos ha obligado la crisis sanitaria, desde ASEDAS hemos visto a las empresas hacer cosas increíbles. Entre ellas, podemos destacar la capacidad de fijar rápidamente nuevos y ambiciosos objetivos; de adaptar con velocidad medidas de protección para clientes y trabajadores y reorganizar la actividad en tiendas y almacenes para hacerlas más seguras; de participar en el trabajo colaborativo llevado a cabo por el conjunto de la cadena agroalimentaria para lograr que España haya sido el país con mayor seguridad logística; y de mantener constantemente informados a trabajadores y clientes.

Especialmente en los primeros momentos de la crisis, todo ello se ha hecho en un clima marcado por la incertidumbre y por la falta de precedentes. Pero las empresas de distribución alimentaria han conseguido responder a las necesidades de una población sometida a una gran presión y, en muchas ocasiones, anticiparse a ellas. En este entorno, la gestión de las relaciones institucionales y el trabajo coordinado y compartido con las empresas de ASEDAS ha jugado un papel fundamental para ayudar a tomar decisiones y afrontar esta crisis sin precedentes. Las líneas de comunicación que se han mantenido abiertas desde el primer momento han tenido tres grandes ejes: el institucional, el internacional y el sectorial.

En lo referente al institucional, ante una situación inédita desde todos los puntos de vista, incluido el legislativo, el constante diálogo con el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, así como con las Consejerías de Comercio de las Comunidades Autónomas, nos ha permitido trasladar a las autoridades las necesidades concretas del sector y tomar nota de la manera en que mejor podíamos ayudar en estos momentos tan difíciles. La redacción de las guías de comercio, que se han convertido en un documento fundamental para poder funcionar como sector, han sido fruto de un diálogo enriquecedor para todos y han tenido como resultado que pudiéramos transmitir tranquilidad y confianza a la población desde el primer momento.

La estructura de una organización como ASEDAS, con organizaciones territoriales en todas las Comunidades Autónomas que conocen muy bien las necesidades y características propias de cada región y que mantienen un contacto cercano con las instituciones, se ha demostrado imprescindible para actuar con eficacia en cada territorio, por ejemplo, con iniciativas de ayuda alimentaria o de colaboración con productores locales muy afectados por el cierre del sector horeca, pero también con todas las administraciones locales y las fuerzas y cuerpos de seguridad.

En el marco internacional, el contacto con organizaciones empresariales de países –como Italia- que iniciaron el confinamiento antes que nosotros nos ha sido de gran ayuda tanto para anticipar en lo posible el comportamiento del consumidor y de las autoridades sanitarias para saber qué tipo de medidas de protección se estaban aplicando en el comercio. Gracias a este intercambio, podemos decir que, en ocasiones, nos hemos podido anticipar buenas soluciones a los problemas que vendrían e incluso a la propia legislación española.

La relación con otros actores del sector agroalimentario también ha sido un factor clave para evitar que la alimentación fuera un problema añadido en esta crisis. Ello ha sido posible gracias a la colaboración y al altísimo nivel mostrado por el conjunto de la cadena de valor alimentaria. Productores, cooperativas, industria alimentaria, transportistas y distribución han funcionado como un engranaje totalmente engrasado y han demostrado que el establecimiento de relaciones estables y con bases firmes es el camino a seguir en beneficio de todos, pero sobre todo del consumidor.

Para concluir, en estos días hemos tomado conciencia de que la recuperación no se puede abordar en solitario, sino que la participación de todos los sectores de la economía, de las organizaciones empresariales y sindicales y de las administraciones en todos sus niveles –incluido el europeo- es fundamental recuperar con rapidez la actividad económica de la manera lo más amplia posible. Tras haber ayudado a otros sectores en la vuelta a la actividad durante el proceso de desescalada, ahora es momento de trabajar en el diseño de las medidas necesarias para, desde nuestra experiencia, contribuir a una rápida y eficaz recuperación económica.

Pedro Claver, especialista en Comunicación Institucional y Asuntos Públicos y socio de APRI

Para entender el papel que está desempeñando la farmacia comunitaria en esta emergencia sanitaria, lo primero que hay que hacer es señalar, muy brevemente, su marco legal. Tanto la Ley 16/1997, de 25 de abril, de regulación de servicios de las Oficinas de Farmacia, como la Ley 29/2006 de 27 de julio, de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, definen las farmacias como “establecimientos sanitarios privados de interés público”, que además están sujetos a la planificación sanitaria que establezcan las Comunidades Autónomas. Y, por supuesto, los sucesivos Decretos del Gobierno y Órdenes del Ministerio de Sanidad que han ido regulando el Estado de Alarma han reconocido la condición de la farmacia comunitaria como un establecimiento sanitario esencial. Una normativa y una crisis sanitaria sin precedentes que ha posicionado a la red de 22.071 farmacias en la primera línea de frente. Desde el minuto cero, la Organización Farmacéutica Colegial fue consciente de que una situación excepcional requiere medidas excepcionales. Incluso antes de la declaración del Estado de Alarma, ya se trasladó a las autoridades sanitarias una serie de propuestas con dos claros objetivos: aliviar la tensión y sobrecarga de trabajo de otros recursos del Sistema Nacional de Salud; y garantizar la prestación farmacéutica a toda la población, evitando el mayor número de desplazamientos posibles. Entre las medidas ya implantadas en un importante número de Comunidades Autónomas destacan la entrega de medicamentos a domicilio a personas mayores y colectivas de riesgo; la dispensación en farmacia de medicamentos que hasta este momento los pacientes, normalmente pertenecientes a grupos de riesgo, exclusivamente podían recoger en hospitales; o el reparto de mascarillas a través de la tarjeta sanitaria individual a más de 21 millones de españoles.

En lo social, se han impulsado iniciativas como mascarilla-19, implantada en más de 16.000 farmacias y destinada a prestar ayuda a víctimas de violencia de género y que ha sido exportada a países como Francia, Argentina o Chile; o la colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Estado en la detección de personas pertenecientes a colectivos vulnerables y que han dejado de retirar su medicación habitual, señal de que pueden necesitar ayuda. Pero como lo que no se mide, no se puede mejorar, la Organización Farmacéutica Colegial ha querido conocer la valoración del Papel de la Farmacia en la Crisis del COVID-19 a través de un estudio realizado por GAD-3. Destacaré dos datos: más de 30 millones de españoles fueron a una farmacia durante el primer mes de confinamiento; de los cuales más de 5,5 millones lo hicieron por motivos relacionados con el coronavirus; y un 91,3% de los ciudadanos valora positivamente la actuación de la farmacia en la crisis.

En resumen, se ha demostrado que el modelo español de farmacia ha sido clave en la respuesta sanitaria al coronavirus; que el farmacéutico es el profesional sanitario más accesible; y que ningún ciudadano se ha quedado sin su medicamento, pues incluso en peor momento de la crisis ha estado operativa el 99,8% de la red de farmacias. Pero ahora se trata de mirar al día después. La Organización Farmacéutica Colegial siempre lo hace, pero ahora con más intensidad que nunca. Como recordaban algunos de los mejores profesionales de los Asuntos Públicos que hay en España, el ritmo y alcance de los cambios normativos producidos en los dos últimos meses -y que continuarán durante bastantes más- solo es comparable con lo ocurrido en 1978, cuando se aprobó la Constitución, o en 1986, cuando España ingresó en la Unión Europea. A 17 de mayo según El País ya se habían superado las 209 normas. Simultáneamente, se ha producido un vuelco de la opinión pública respecto a determinados sectores, como el delivery, que han fortalecido su posición; mientras otros que eran auténticos motores de progreso, como el turismo, han entrado en hibernación. Y todo esto en un escenario en el que la disminución de ingresos fiscales y crecimiento del gasto público, antes o después, obligará a importantes ajustes. Estos factores nos indican que los asuntos públicos se han vuelto más importantes que nunca. Se está actuando por la vía de los hechos, y lo que en otras ocasiones hubieran sido decisiones fruto de un amplio debate y un largo trámite parlamentario, se adoptan en pocos días, incluso horas, aunque luego haya que rectificar.

En este contexto conviene adelantarse a los acontecimientos y tener un relato construido. En la profesión farmacéutica se lleva tiempo trabajando. Por un lado, la Organización Farmacéutica Colegial ha elaborado una Estrategia de la Farmacia durante el desescalado, integrada por 24 propuestas concretas, que recogen las inquietudes de las más importantes organizaciones de pacientes con las que se han mantenido encuentros, y que nuevamente se trasladó a las autoridades sanitarias. Por otro, hay que estar muy atento a la actividad de la Comisión de Reconstrucción del Congreso, y a otros organismos decisorios y reguladores. Y es que una de las asignaturas pendientes es la reconstrucción de nuestro Sistema Nacional de Salud. Se están fijando las reglas del juego para todo el sector sanitario para los próximos años. En consecuencia, es momento de poner en valor todo lo que la Farmacia aporta al Sistema Nacional de Salud en términos de salud y bienestar, pero también en términos de sostenibilidad, y sin olvidar su importante y creciente función social.  

Aquí es donde, a partir de ahora, hay que concentrar los esfuerzos, a través de  un discurso tan realista como sincero, y siempre marcado por una actitud constructiva, sabiendo que el futuro será muy diferente, y teniendo siempre muy presente la teoría de Darwin: “las especies que sobreviven no son las más fuertes ni las más inteligentes, sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”.

Las situaciones especiales requieren medidas especiales. Por lo tanto, la federación europea de asociaciones nacionales de los asuntos públicos (Public Affairs Community of Europe – PACE-) celebró el pasado 15 de mayo de 2020 su 10º aniversario en formato online. De este modo, la Junta Directiva de PACE – compuesta por APRI, España (María Rosa Rotondo), APAA, República Checa (Vaclav Nekvapil), de’ge’pol, Alemania (Dominik Meier), Il Chiostro, Italia (Maria Grazia Persico), y RLRA, Rumania (Laura Florea) – decidió mantener el componente esencial de su estructura durante 10 años: el intercambio anual de experiencias entre miembros de la asociación para beneficiarse de las diferentes perspectivas profesionales en Europa en tiempos de crisis.

21 participantes de las 12 asociaciones que forman parte de PACE, al igual que los miembros asociados que están actualmente creando sus asociaciones nacionales, se reunieron en la Asamblea General para revisar las actividades del último año como el rediseño de la pagina web de PACE o la estrategia de desarrollo de la plataforma europea.

También tuvieron la ocasión de dar la bienvenida a un nuevo miembro a la plataforma procedente de la asociación inglesa de asuntos públicos PRCA Public Affairs Board. En palabras de la presidenta del PACE, María Rosa Rotondo: “estoy increíblemente orgullosa de la comunidad que hemos creado en los últimos 10 años. Por primera vez, los profesionales de asuntos públicos de la mayoría de los países europeos están juntos ayudando a redefinir nuestra profesión de una manera responsable, ética y positiva. Continuaremos trabajando para hacer visible la contribución de nuestros profesionales en la cadena de valor democrática en toda Europa.”

Tras la Asamblea General se celebró un webinar con la participación de 45 lobistas europeos que lideraron la primera discusión a nivel europeo sobre las consecuencias de la pandemia actual del Covid-19 en el sector, mostraron su perspectiva sobre futuras actividades del PACE y reforzaron la cooperación entre Europa y África en los próximos años. Como novedad, la asociación sudafricana de asuntos públicos se unió en esta ocasión al debate.

La conferencia de PACE de 2020 ha remarcado claramente el propósito central de PACE, que ha ido perfilado su visión durante 10 años. Incluso con diferentes contextos nacionales, los profesionales de los asuntos públicos a lo largo de Europa comparten una percepción similar de las situaciones globalizadas y pueden promover mediante intercambios regulares, enfoques para la unificación de una misma voz en el sector de los asuntos públicos. “PACE fue fundada hace 10 años en Roma para crear un marco común de asociaciones nacionales de profesionales de los asuntos públicos. Su propósito es mejorar la cultura y la práctica de un lobby más regulado y transparente entre todos los países europeos, compartiendo experiencias y aportando cualquier esfuerzo posible para incrementar la percepción correcta del lobby como pilar fundamental de democracia para una mejor calidad en las decisiones públicas. Mirando al futuro, PACE se convertirá también en el interlocutor de la comunidad paneuropea y de las instituciones internacionales, debido a su experiencia y su conjunto de valores” remarcó Giuseppe Mazzei, Presidente Honorífico de PACE y uno de los miembros impulsores del PACE.

Finalmente, el éxito del primer evento de PACE digital demuestran que los medios digitales seguirán fomentando la cooperación de la comunidad en el futuro. Sin embargo, como acordaron los participantes, la clave de una comunidad exitosa es y seguirá siendo el aporte activo de su comunidad- incluso en el mundo analógico.

Sobre PACE

PACE es la federación de asociaciones de asuntos públicos y lobby de Europa. Con miembros por todo el continente europeo, el propósito del PACE es crear un marco común para el sector de los asuntos públicos europeos. PACE fue impulsada por Il Chiostro (Italia) y APRI (España) en mayo de 2011 como plataforma para las asociaciones nacionales del sector. Tras sucesivos encuentros anuales en diferentes capitales europeas, en 2018 PACE dio un paso adelante y logró la denominación de asociación como un aisbl (organización internacional sin ánimo de lucro) en Bruselas para establecer las raíces de una voz más clara en la industria de los asuntos públicos. Actualmente, PACE cuenta con 10 miembros y 2 asociados.

Consultor del sector agroalimentario en el Unión europea y socio de APRI

Mucha información está circulando sobre los efectos económicos macro de la pandemia.

En estas notas quisiera tomar distancia sobre lo inmediato y compartir algunas reflexiones – acertadas o no, y desde luego incompletas – sobre lo que puede venir más adelante. Es evidente que ya nada será lo que es, asi que voy a intentar poner luz en algunas cuestiones y siempre desde una perspectiva positiva, porque creo que si somos inteligentes, podremos aprender de los errores y construir algo mejor. Algunos pensarán incluso que soy demasiado positivo, pero no olvidemos que “ el optimismo genera riqueza”…

Todo lo que sigue es fruto de la reflexión sobre el fondo de los acontecimientos que estamos viviendo, siguiendo el método mas simple de gestión de crisis que alguna vez en mi vida profesional me ha tocado vivir : documentarlo todo, y una vez pasada, sentarse a reflexionar que debemos mejorar, y como hacerlo.

1 TENDREMOS RAZONES PARA FORTALECER EL MULTILATERALISMO

Hasta hace pocos años, las Organizaciones internacionales cumplían mal que bien su rol de colaboración y coordinación de los países en temas de interés global, e incluso se avanzaba en el desarrollo de marcos comunes de actuación: la Organización Mundial del Comercio, la Organización Mundial de la Salud,…El nuevo escenario en el que nos encontramos se basa en la primacía de dos grandes potencias , Estados Unidos y China.

Cuando surge la pandemia nos damos cuenta que la OMC está paralizada porque los Estados Unidos la han bloqueado, y es ahora más que nunca cuando necesitamos que los países no pongan trabas innecesarias al comercio,…Dicho sea de paso, la guerra comercial en la que se han enfrascado no hace sino agravar la situación de sus economías porque las importaciones son mucho más caras con los aranceles compensatorios impuestos, lo que no ayuda a generar valor, encarece las importaciones y daña a sectores específicos de sus economías.

Otro tanto pasa con la OMS,…un organismo internacional critico en la situación actual pero que no tiene competencias para ordenar de manera global la respuesta al coronavirus, y simplemente puede hacer seguimiento, intercambio de buenas prácticas, estudios, coordinar la investigación,…

Primera lección. La economía global necesita de organismos internacionales fuertes, en los que todos los países estén representados en función de su peso, y que puedan coordinar y orientar respuestas globales a problemas globales. Esta desiderata incluye por cierto que sean más transparentes y tengan control político.

2. LA GLOBALIZACION HA DEJADO AL AIRE SUS DEBILIDADES    

No creo que la globalización haya fallado como algunos apuntan, creo simplemente que ha sacado a la luz sus fragilidades. La globalización ha sido durante mucho tiempo sinónimo de crecimiento, y ha permitido crear cadenas de valor globales en las que la especialización ha llevado a mejorar la eficiencia y creación de valor.

Pero también ha creado un complejo entramado de interdependencias con un alto grado de especialización que a veces hace difícil la sustitución. Cuando el sistema se tensiona como es el caso en el material médico por ejemplo o en el sector del automóvil por poner otro caso, nos lleva a situaciones en algunos casos dramáticas. La producción mundial de este último trimestre de ordenadores portátiles ha descendido un 50%, y la de smartphones un 15.

Y esta es su fragilidad. Hace años que los stocks desaparecieron de los almacenes o se redujeron al mínimo, y ahora debemos afrontar una tensión mundial bajo el principio del just in time…

Seguro que estos acontecimientos han de servirnos para profundizar en la coordinación de las cadenas de valor – controlar hasta los proveedores del ultimo nivel-, pero sobre todo, para buscar alternativas – quizás no tan lejanas- , que aseguren el funcionamiento de industria y servicios.

3 DEMOS LA BIENVENIDA YA A LA GEOPOLITICA Y LA GEOCONOMIA

Del comentario anterior podemos sacar también conclusiones políticas: Estados Unidos ha perdido ventaja en el liderazgo mundial. Mientras ellos están en la antesala de la pandemia, China ya se está recuperando y empieza a abrir fabricas, centros comerciales,…a reactivar su economía. Han perdido semanas cruciales con el “Kung – Flu” como se ha llegado a llamar al coronavirus en Estados Unidos, y ahora China les lleva una ventaja crucial.

El liderazgo global no se ejerce hoy con armas sino con tecnología, intereses económicos y financieros, innovación, avanzándose a los acontecimientos… precisamente la definición de la geoeconomia: “ la guerra por otros medios”. 

O como dijo Benjamin Constant ,filósofo y político franco-suizo del siglo VXII, “ la guerra y el comercio son dos formas diferentes de llegar a lo mismo, que es la posesiones de lo deseado”.

Y ojo, esto implica directamente a las empresas y sus cuentas de resultado, por si alguien no se había dado cuenta aún.

4 EUROPA

Es verdad que Europa ha llegado con cierto retraso, pero no tanto como algunos plantean. Las competencias de la Unión son las que son – las que le han dado los estados miembro ,más concretamente -, así que poco más de lo que se está haciendo en materia de salud se puede hacer si no tiene competencias plenas en la materia…

En el resto de asuntos, ya ha dicho que “hará todo lo que sea necesario” para salir de la crisis y ya está preparando medidas de choque y diseñando un nuevo presupuesto y políticas de reactivacion para la salida.

El gran problema está por un lado en que los Estados miembros miran más a lo que pasa en sus países que a construir respuestas comunes a un problema común, y que la crisis nos ha cogido con una Unión económica y Monetaria a medio construir…

Vienen momentos inciertos, pero precisamente por esta razón Europa tiene que actuar en común y buscar soluciones comunes. Hoy más que nunca es verdad que la solución de Europa es más Europa. Y a los críticos o escépticos les preguntaría que sería de España, hoy, fuera de la UE…Mejor ni imaginarlo.

5. LA SEGURIDAD EN EL PRIMER PLANO,Y EN DOS VERTIENTES.

Muchas empresas contaban hace tiempo con manuales de crisis (básicamente de reputación) y planes de contingencias, sobre todo las grandes compañías. Pero muchísimas otras no. Es más, incluso en las que todo estuviera procedimentado, me cuesta creer que hubieran previsto una pandemia con los efectos de esta.

Si el ámbito de la seguridad en las empresas era un área estratégica que crecía en los últimos años ( ciberseguridad, terrorismo,…), todo indica que lo será más en los próximos años, ampliando su campo de acción y entrando en el core estratégico de las empresas. Al tiempo.

Pero la seguridad tiene otra vertiente socioeconomica importante, y es su contrapunto con la libertad.  En estos momentos de crisis, muchos gobiernos han tomado medidas drásticas de confinamiento, recorte de libertades, geolocalización,.. No digo que no estén justificadas, pero no podemos olvidar que nos basamos en un modelo de economía liberal y democrática en el que la actividad empresarial en libre concurrencia y la libre iniciativa son imprescindibles. Cualquier retroceso debe vigilarse, porque nos va en ello la ciudadanía y la actividad económica.

6 ¿LA SOSTENIBILIDAD RELEGADA ?

Hasta hace pocas semanas, en Europa solo se hablaba de liderar la lucha mundial contra el cambio climático y la sostenibilidad de la economía. Ahora, evidentemente, las prioridades se han trastocado y los lideres están en otro empeño. Algunos han querido pensar que todo esto se iba al traste y cuando venga la normalidad Europa dejara de lado estas “ocurrencias”. Nada más lejos de la realidad.

La Comisión Europea ya ha dicho públicamente que los planes siguen adelante, y creo que con toda la razón. Hemos visto como los niveles de emisiones han bajado drásticamente en todo el mundo en estas últimas semanas – y por cierto, las vacas siguen emitiendo metano,…no serán tan malas…- , pero no podemos volver – en el caso en que pudiéramos- a recuperar los niveles anteriores. Es más, seguro que areas como  las energías limpias, las infraestructuras y ciudades inteligentes, el transporte y la salud estarán en el corazón de la recuperación y serán estratégicas,aportando nuevas posibilidades de negocio. La sostenibilidad lo condicionará todo.

7 LA TECNOLOGÍA

Otro área que habrá de coger un impulso mayor en nuestras economías. El encierro obligatorio ha hecho de la necesidad virtud con el teletrabajo, se han  impulsado las ventas por e –commerce y los envios a domicilio, …esto en lo mas cercano. Pero tecnologías como la inteligencia artificial , la analitica de datos, blockchain y otras estan creciendo y han recibido un espaldarazo definitivo en la economía y la sociedad.

8 LA RACIONALIDAD ADMINISTRATIVA

Como apuntaba al inicio, a nivel global uno de los problemas que estamos observando es la falta de coordinación internacional, y que las estructuras existentes tampoco actúan en favor de las respuestas consensuadas. Hablaba de la OMS, OMC ,…pero lo mismo ocurre en el Banco Mundial o el FMI, e incluso en el G-20 ( que por cierto, se creó para dar cabida a potencias económicas que no encontraban su sitio en los anteriores organismos y en Naciones Unidas, todavía regidos por el esquema que surgió después de la segunda guerra mundial…).

Pero el problema es el mismo a nivel de la Unión Europea, e incluso en España. La superposición de poderes y niveles administrativos no juega a favor de la correcta gestión de cualquier crisis, y en este caso hemos visto además que hay determinados aspectos de la sociedad que requieren unidad de acción  y orden jerárquico – nada que ver con el abuso de poder-.   

Seguro que a la velocidad a la que se suceden los acontecimientos, otros fenómenos surgirán y aparecerán tanto peligros como oportunidades. Muchas cosas habrán de cambiar tal y como las conocemos, y no me cabe duda ; pero lo importante es que seamos capaces de aprender las lecciones que este momento historico  nos esta brindando, y luego “ pasarlas a limpio” siempre  para mejorar.