Alicia Azaña, Gerente de la Asociación Nacional de Empresas Socioculturales y socia de APRI

JFK decía que “La ignorancia de un votante en democracia perjudica la seguridad de todos”, yo pienso que la ignorancia de un político sobre una materia que desconoce perjudica la seguridad de todos, si además pretende bien intencionadamente regularla sin escuchar a los que saben de ella, estamos ante una temeridad.

La toma de decisiones, aunque responsabilidad individual de aquellos políticos, a los que con nuestro voto delegamos la capacidad de administrar nuestra sociedad y normas de convivencia, no impide que ésta sea lo más transparente posible y abierto a la participación activa de los ciudadanos.

El camino hacia la regulación de un Lobby profesional transparente y ético, parte en nuestro país de los inicios constitucionales, mucho ha llovido desde entonces, y a pesar de la profusión legislativa que la democracia trajo consigo, sucesivamente hemos ido relegando la regulación de un sector profesional al que se ha mirado bajo la lupa de la sospecha.

Nada más lejano a la realidad, ya que se compone de buenos profesionales que aportan información y expertisse a los reguladores en la materia que le es afín, para que nuestras leyes, reglamentos y regulaciones sean lo más eficaces y eficientes.

La sola presencia de España en escenarios multilaterales y su incorporación a la UE ya hubiera requerido de una regulación al respecto, para caminar acompasados a otros países de nuestro entorno, ya que cualquier político encargado de legislar debe contar con la mayor información, no sólo la que les facilitan sus asesores, sino aquella que pueden proporcionarle empresas, grupos de interés y sector, para conocer los inputs necesarios que deberá establecer en la reglamentación de una materia concreta y dimensionar el impacto que causará en los ciudadanos y en el conjunto de la sociedad.

Cuanto más completa sea esta información, menor posibilidad de error y parcialidad.  El lobby por tanto sirve como herramienta imprescindible para administraciones, empresas y grupos de interés, al proporcionar al legislador toda la información necesaria para regular en el buen camino, acompañándole si es preciso, para que pueda actuar de forma acertada.

Este caudal de información veraz, ha de proporcionarse de manera profesional y transparente, no sólo con un Registro de “quien recibe a quien y para que, y cuál es el destino del presupuesto que maneja en esa área” o un Código de Conducta de nuestros Diputados y Senadores, es además conveniente aplicar, el lema germánico de que “todo aquello que no está permitido, queda rigurosamente prohibido”.

Y eso es precisamente lo que se ha aplicado en la Unión Europea, desde 2011 el Registro de Transparencia identifica a todo aquel que se relaciona con miembros de sus organismos, bien sea Parlamento, Comisión, o Consejo de la Unión _incorporado en diciembre de 2020_ a nivel de Diputado, funcionario o alto cargo.  Cuenta con 6 categorías y 12.606 registrados _ datos del último informe 2020_,  de los que sólo el 6% son españoles, frente al 18% belgas, 13% alemanes, 10% franceses u 8% británicos.

Aunque la inscripción al Registro es voluntaria, se cuenta con una serie de ventajas que la hacen recomendable, tales como: accesos de larga duración a las instituciones, realizar intervenciones como oradores en audiencias públicas, suscribirse a notificaciones electrónicas, apoyar actividades de las agrupaciones no oficiales del Parlamento, o solicitar el patrocinio del presidente del Parlamento.

En el caso de la Comisión Europea es obligatoria la inscripción en el Registro para poder reunirse con miembros del gabinete, directores generales o jefes de servicio y se revisa su inscripción en el caso de solicitar contacto con otros funcionarios, se les notifican automáticamente consultas públicas y hojas de ruta de las materias de su interés o pueden ser nombrados miembros del grupo de expertos, o solicitar patrocinio de la Comisión.

El Registro de Transparencia cuenta con una Secretaría Común encargada de la gestión (asistencia técnica y control de calidad del mismo) y que recibe alertas (errores en materia de Registro) y denuncias de terceros (alegaciones sobre un supuesto incumplimiento del Código de conducta). Resulta de igual interés la formación que se presta a funcionarios sobre como tratar a los grupos de interés.

En España debiéramos inspirarnos en estas herramientas de la UE, algunas administraciones autonómicas y locales ya cuentan con Registros similares, tales como el del Ayuntamiento de Madrid, es capital extenderlos por toda nuestra geografía, y que culmine la regulación a nivel nacional que ya parece inminente.

  • La Asociación francesa de consultores de lobby se suma a una organización que ya agrupa a asociaciones nacionales de lobistas de 13 países europeos y representantes de otros 2.
  • El PACE ha vuelto a poner en valor la necesidad de cooperar para contribuir al desarrollo y normalización de la profesión de los lobistas en Europa.

Madrid, 11 de junio de 2021

María Rosa Rotondo ha sido reelegida por unanimidad como presidenta de la Asociación Europea de asociaciones nacionales de lobistas (Public Affairs Community of Europe -PACE-) en la Asamblea General celebrada esta semana. María Rosa preside desde hace 3 años la organización europea, cargo que compagina con la presidencia de los lobistas españoles agrupados en APRI.

De esta manera, la Asociación Europea de asociaciones nacionales de Asuntos Públicos (PACE) continuará defendiendo la profesión de los lobistas a nivel europeo con una Junta Directiva en la que acompañan a la Presidenta, Dominik Meier (de´ge´pol, Alemania); Micol Bertoni (Il Chiostro, Italia); Laura Florea (RLRA, Rumanía), Vaclav Nekvapil (APAA, República Checa) y Stefaan Fiers (Bepact, Bélgica).

En palabras de María Rosa Rotondo “la renovación de la Junta permitirá continuar con el objetivo del PACE de fortalecer una comunidad de profesionales de las relaciones institucionales, asuntos públicos y lobby a nivel europeo, donde compartir experiencias sobre la profesión y la consolidación del sector. Asimismo, seguiremos, respaldando la creación de asociaciones nacionales de lobistas, pues creemos que ejercen una labor fundamental en la normalización del sector en Europa”.

La Asamblea General del PACE, también ha aprobado la entrada de la asociación de lobistas de Francia, Association Française des Conseils en Lobbying et Affairs Publiques (AFCL), con lo que ya son trece los países integrados en esta organización que representa a las asociaciones de los principales países europeos.

La Asamblea General Ordinaria de PACE 2021, ha vuelto a poner en valor la necesidad de trabajar conjuntamente para contribuir al desarrollo de la regulación, normalización y profesionalización del lobby en toda Europa para impulsar procedimientos transparentes que fomenten la presencia y reconocimiento de la profesión.

Carlos Parry, Head of Government Affairs de Astrazeneca España y socio de APRI

Gracias de nuevo a APRI por darme la oportunidad de poder compartir una breve reflexión con los compañeros que nos dedicamos, con pasión, a transformar las sociedades de las que formamos parte, a través de nuestro trabajo, como profesionales de las relaciones institucionales.

En los últimos meses, hemos tenido buenas noticias los profesionales de las relaciones institucionales en España con el inicio del proceso legislativo para regular nuestra actividad, por ser una pieza clave en el camino a seguir profesionalizando la actividad que desarrollamos.

Aunque el proceso legislativo no es la única vía para seguir avanzando, ya hemos dado grandes pasos, en los últimos años, con iniciativas tan importantes como la creación de APRI o la firma de todos sus socios del código de conducta que nos compromete con una forma de actuar transparente y ética.

Hasta aquí bien, pero aún nos queda mucho camino por recorrer y poder decir que hemos llegado donde queríamos llegar. En España seguimos estando a años luz, si lo comparamos con el reconocimiento y la regulación de los lobbies en Bruselas o Washington.

En nuestro país sigue predominando esa visión de que un buen profesional de las relaciones institucionales es aquel que tiene una super agenda de contactos, y todavía sigue habiendo muchas personas que así se venden. Pero en este sentido, me vais a permitir decir que, en mi modesta opinión, es un gran error que puede lastrar nuestra imagen y nuestra profesionalidad.

Es importante tener una buena agenda de contactos, por supuesto, pero no solo para un profesional de las relaciones institucionales, también lo es para un CEO, un DIRCOM o cualquier función estratégica de una empresa. Pero no solo podemos ser valorados por nuestra agenda, ya que eso nos limita a quién podemos llamar o ver para hacerle llegar nuestro propósito.

La clave está en la estrategia, en definir claramente el objetivo de nuestra labor en el que proyecto laboral en el que estamos inmersos. Es la base que determinará nuestra influencia y poder transformador. Porque sin una estrategia que nos permita definir a qué publico queremos dirigirnos, quienes van a ser nuestros aliados o simplemente, un buen mensaje, no vamos a lograr nunca ninguno de nuestros objetivos.

El mundo está en un proceso de transformación constante, los cambios incluso en el poder cada vez más frecuentes, y la agenda va perdiendo su valor. Estamos en el momento de la estrategia, ese es realmente nuestra contribución y valor.

Esta es una reflexión que quiero compartir con vosotros y quiero hacer en voz alta, porque en gran parte de la percepción que se tiene de nosotros solo la podremos cambiar con nuestro trabajo. Nosotros somos responsables de lo que vendemos como valor añadido.

Hace unos meses en este mismo foro publique otro artículo en el que explicaba el valor añadido que aportábamos a nuestras empresas, es necesario más que nunca que seamos conscientes de que con nuestro trabajo y nuestro buen hacer podemos ayudar a nuestras empresas, pero también podemos ayudar a profesionalizar nuestra labor.

Y esta profesionalización debería ser parte de nuestro propósito diario para que además de valorar nuestra experiencia o nuestra capacidad de relacionamiento, seamos valorados por nuestra visión estratégica.

Sin visión estratégica no hay éxito.

  • Los lobistas españoles satisfechos por la aprobación de la propuesta de reforma del reglamento sobre relaciones de grupos de interés y diputados
  • María Rosa Rotondo: “El diálogo entre intereses públicos y privados es fundamental y su regulación garantiza la transparencia del debate democrático

Madrid, 26 de mayo de 2021

La Asociación de Profesionales de Relaciones Institucionales (APRI) – la entidad que representa a los profesionales españoles del sector del lobby y asuntos públicos -, acoge con satisfacción la toma en consideración de la propuesta de reforma del Reglamento del Congreso que prevé regular las relaciones de los lobistas o grupos de interés con los diputados, regulación que APRI viene demandando desde hace más de una década en España, para tener una regulación similar al Registro de Transparencia que ya existe en el Parlamento, la Comisión Europea y el Consejo de la UE.

A la propuesta del Grupo Parlamentario Socialista que se ha debatido en el Pleno del Congreso de esta semana, y ha salido aprobada 207 votos a favor, 53 en contra y 88 abstenciones, se suma también la propuesta presentada por el Grupo Parlamentario Popular. Ambos textos coinciden ampliamente con las posición de APRI, que define como lobista o grupo de interés a todo aquel que trate de influir sobre el proceso de adopción de una decisión pública. Proponen igualmente, el establecimiento de un registro de grupos de interés público y obligatorio en el Congreso, que incluya el compromiso de cumplir con un código conducta y cuyo incumplimiento derivará en la aplicación del régimen sancionador. Ambas propuestas también prevén las existencia de una huella normativa pública que muestre los cambios ocurridos durante el proceso de tramitación de una norma o política pública.

Para los lobistas, la regulación de las relaciones entre los poderes públicos y lo grupos de interés en el poder legislativo traerá un impacto positivo, ya que garantizará la transparencia en la toma de decisiones, reforzará la seguridad jurídica de las normas y facilitará la igualdad de trato y acceso a los representantes públicos bajo unos mismos criterios éticos para todos los grupos de interés.

María Rosa Rotondo, presidenta de APRI, ha declarado: “El diálogo entre intereses públicos y privados es fundamental, y tanto la iniciativa del PSOE como la del PP cuyo objeto es regular las relaciones entre diputados y los grupos de interés, garantiza la transparencia del debate democrático y disminuye el efecto de desafección ciudadana hacia las instituciones públicas y los políticos”.

APRI recuerda que la Constitución Española diseña un proyecto de democracia no solo basada en la representación, sino también en la participación directa de los ciudadanos en los asuntos públicos. Por este motivo, la Asociación desde sus inicios, ha abogado por regular la participación de los grupos que representan ideas e intereses en el proceso de toma de decisiones públicas y de elaboración de normativa, una cuestión que, además, la mayoría de las democracias modernas han considerado necesario implementar.

Sobre APRI

Fundada en el año 2007 por profesionales de las relaciones institucionales y asuntos públicos en España, APRI nació para cubrir un vacío en la representación y asociacionismo en esta profesión. Su objetivo es hacer de las relaciones instituciones y el lobby una profesión de reconocido prestigio y valor para toda la sociedad y, en especial, para los responsables de todo tipo de organización, como compañías, ONG o asociaciones empresariales. Una profesión que sirva como nexo más eficaz entre los legítimos intereses de la sociedad civil y las decisiones de interés general que toman los decisores políticos y los restantes poderes públicos de la Administración Central y de sus Comunidades Autónomas y Ayuntamientos.

APRI cuenta con más de 150 profesionales y 14 organizaciones que abogan por la normalización de la actividad a través de la creación de un registro de grupos de interés, similar al Registro de Transparencia que ya existe ante el Parlamento y la Comisión Europea. APRI es, además, fundador y miembro de la Plataforma Europea de Asuntos Públicos (Public Affairs Community of Europe- PACE-) creada en el 2018 como plataforma de todas las organizaciones nacionales de profesionales de asuntos públicos europeos.

Anexo 1: Propuesta de regulación de APRI

El pasado viernes 23 de abril el Comité Económico y Social Europeo (CESE) organizó un coloquio online para que los socios de APRI conociesen de cerca el funcionamiento de esta institución europea. Durante el coloquio virtual, los miembros de APRI tuvieron la oportunidad de familiarizarse con el funcionamiento del CESE y el papel que juega en el proceso de toma de decisiones de la UE.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE o EESC por sus siglos en inglés) es una de las instituciones más antiguas de la UE y se creó para representar los intereses económicos en Europa. Hoy en día funciona como una asamblea con representantes de cada país—España tiene 21 representantes. Las instituciones de la UE no tienen obligación de escuchar a los representantes, sino tener en cuenta el consenso que se alcanzan en estas asambleas. Los representantes de la asamblea trabajan para llegar a un consenso respecto a los diferentes intereses en la UE, para que los legisladores sepan dónde están los intereses europeos comunes y qué tipo de oposición esperar. Hay varios representantes del APRI en los comités del CESE.

La conferencia comenzó con Beatriz Porres, Jefa de la Unidad de Visitas y Publicaciones del CESE, que explicó la institución y presentó a varios participantes.

El siguiente ponente, Juan Alfonso Herrero, vocal de la Junta Directiva del APRI y Director de Asuntos Europeos de Mercadona, habló sobre APRI y su misión, antes de dar la palabra a dos ponentes del CESE.

Georgios Meleas presentó algunos elementos sobre los planes de recuperación Post-COVID y la importancia de la democracia participativa. El CESE realizó una encuesta en todos los Estados miembros y comprobó que las organizaciones de la sociedad civil no participan al grado que esperaba la Comisión. El CESE ha sido muy activo últimamente para reunirse con los stakeholders.

Tatiana Adamisova, destacó que el CESE se trata de un órgano consultivo, y no de un grupo de presión, cuya función principal es asesorar a las tres instituciones principales de la UE: la Comisión, el Parlamento y el Consejo. Estas relaciones se formalizan mediante acuerdos y protocolos de cooperación. La pandemia no ha afectado tanto a las actividades del CESE debido a que la mayoría de los representantes viven en los Estados miembros y tienen fuertes conexiones con grupos locales de la sociedad civil. En este sentido, subrayó la importancia de una fuerte conexión con la sociedad civil y los comités nacionales de los Estados miembros.

En la segunda parte de la conferencia, los ponentes destacaron la importancia de ejercer presión en todas las fases de la legislación en la Unión Europea, de encontrar un consenso dentro de las organizaciones y de inscribirse en el Registro de Transparencia de la UE.

Benedikt Wiedenhofer, de la organización de empresarios de la UE Business Europe, explicó que hay varias herramientas de abogacía que una organización puedan utilizar. Business Europe está formada de 40 miembros en 35 países, incluidos los 27 Estados miembros, y representan a las pequeñas, medianas y grandes empresas. Entre sus prioridades se encuentran las relaciones internacionales, centradas en la política de comercio interior e inversiones de la UE, con grupos de trabajo dedicados a la OMC con diferentes prioridades regionales. Los stakeholders con las que trabajan principalmente son instituciones con sedes en Bruselas, también trabajan con embajadas y confederaciones de terceros países.

Jean-Baptiste Boucher subrayó la importancia de distinguir entre la abogacía y el lobbying antes de presentar la misión y los objetivos del Copa-Cogeca. El Copa representa los intereses de los agricultores europeos, mientras que la Cogeca representa los intereses de las cooperativas agrarias. Afirmó que es importante encontrar el nivel de consenso más alto dentro un lobby o grupo de interés y que es importante comunicar el consenso a otros para encontrar aliados comunes. Este proceso del lobbying generalmente comienza con una consulta pública en la Comisión de manera que dar “dirección a la grada en la ballesta.”

Desde el punto de vista de la Comisión Europea, Tzonka Iotzova explicó cómo se trata a los consumidores y a los lobbies, así como los procesos que se utilizan en la Comisión. Según sus comentarios, es imprescindible inscribirse en el Registro de Transparencia si un lobby o grupo de interés quiere ser escuchado o unirse a un grupo de expertos.  

Lorenzo Repetti, en representación de Confederación de Sindicatos de la UE, que representa a más de 45 millones de trabajadores, volvió a destacar en la importancia de negociar a todos los niveles.

Por ultimo, Felipe Medina, miembro del CESE concluyó con comentarios sobre la comunicación, el consenso y la búsqueda de puntos comunes. En Bruselas, “si no eres una de las personas que almuerza en la mesa, eres la comida” de esta manera el CESE puede permitir un espacio para comprometerse con los temas que se sirven en la mesa.

La mayoría de los representantes y cargos públicos se relaciona con lobistas de forma natural y frecuente. Un 96,7% ha tratado en algún momento con ellos, mientras el 74,6% mantiene un contacto frecuente. Según un estudio sobre La visión de los poderes públicos sobre las relaciones institucionales en España, impulsado por el Foro Empresarial de la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales (APRI) y elaborado por Deusto Business School, los políticos consideran que la actividad de representación y defensa de intereses ante las instituciones es un pilar fundamental en las democracias modernas. Además, el lobby es visto como un derecho por los grupos de interés afectados y como una necesidad por los representantes públicos y políticos para tomar decisiones sobre una realidad que les resulta compleja y, a menudo, desconocida.

Así, el estudio revela que el lobby profesional y transparente es una actividad útil para el legislador y para el sistema democrático en su conjunto, al demostrar que tiene alta eficacia en España, sobre todo el ejercido directamente por las organizaciones. Un 89,8% de los encuestados considera útil o muy útil la participación de los grupos de interés en la detección de necesidades en la sociedad y el 83,9% en la identificación de preferencias de actuación pública. Sólo un 1,7% de los decisores políticos encuestados señala que las actuaciones públicas no se ven modificadas nunca o casi nunca como resultado de la actuación de los lobbies.

Los recelos hacia la actividad del lobista que todavía existen en determinados sectores de la opinión pública son atribuidos, principalmente, a malas prácticas del pasado; a ciertos prejuicios respecto a la clase política y empresarial, y a la falta de transparencia que aún impera en los procesos decisorios. Únicamente el 22% de los encuestados ve adecuada la normativa actual de los lobbies y más de la mitad (el 68,4%) es partidario de mejorar los mecanismos para la participación de los lobistas en la definición de las políticas públicas con una legislación a nivel nacional que integre o complemente la que ya se ha aprobado de manera dispersa en el ámbito autonómico o local.

El informe, asimismo, evidencia que el lobby no es una actividad exclusiva del sector empresarial; también hacen lobby las ONG, las asociaciones de vecinos e incluso los partidos políticos.  El 83,9% de los representantes y cargos públicos encuestado admite que ha tratado con organizaciones sin ánimo de lucro representativas de intereses empresariales y colegios profesionales, aunque reconocen que las organizaciones empresariales son los lobbies más exitosos.

A la hora de evaluar la relación que mantienen con los profesionales del lobby, un 85,6% considera la reunión presencial como una vía de contacto idónea para relacionarse con los lobbies, aunque prácticamente la totalidad de los encuestados coincide en que la crisis de la COVID-19 ha tenido un impacto profundo en la forma en que se relacionan con los lobbies, sustituyendo total o parcialmente la presencialidad por la videoconferencia y otras vías de contacto en remoto.

Para la presidenta de APRI, María Rosa Rotondo, “Este estudio viene a confirmar que los lobistas profesionales estamos bien asentados y en diálogo con los poderes públicos, y que lo que falta es regular definitivamente la actividad. Como decía un gran político en la inminente democratización de España, hay que elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal”.

La investigación se ha nutrido de una encuesta a más de 120 políticos y de una serie de focus groups y entrevistas abiertas con representantes de todos los niveles territoriales y partidos políticos. Esta metodología ha servido no solo para exponer ampliamente las prácticas y el estado de opinión de la clase política respecto a la actividad lobista, sino también para confeccionar un decálogo para el ejercicio de un lobby eficaz, ético y transparente ante las instituciones. Algunas de las recomendaciones que desde las propias instituciones se han formulado son planificar la comunicación con un objetivo claro y bien definido; identificar al interlocutor adecuado dentro del órgano político o administrativo; conocer exhaustivamente el marco jurídico-administrativo en el que se desenvuelven los poderes públicos; presentar argumentos o propuestas que conecten con los de otros agentes afectados o la propia sociedad, y ser muy transparente en cuanto a los intereses representados y los objetivos pretendidos. 

Este estudio es la segunda fotografía del sector del lobby en España. La primera se realizó en 2016 y analizaba la visión de la actividad por parte de las empresas, y se completa con este segundo informe que analiza, la visión sobre el lobby por parte los poderes públicos a través de 120 encuestas y cinco grupos enfocados y entrevistas en profundidad a cargos públicos desarrolladas de junio a diciembre de 2020.

Sobre el Foro Empresarial de APRI

El Foro Empresarial de APRI nace con el objetivo de reforzar la representatividad de APRI para defender y representar al sector de las relaciones institucionales, asuntos públicos y lobby en nuestro país, apoyando los trabajos de APRI mediante la visión de empresas y otras entidades con experiencia en el sector. Reúne a las organizaciones socias de la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales (APRI) que apuestan por el ejercicio transparente y profesional de la actividad de relaciones institucionales, asuntos públicos y lobby en España, y cuyo objeto es impulsar proyectos y actuaciones de sensibilización y análisis de tendencias en el campo de las relaciones institucionales y asuntos públicos en nuestro país. Entre los proyectos impulsados por el Foro, figura la elaboración del primer libro sobre el lobby en España, así como el primer estudio del sector de las relaciones institucionales o el video explicativo de cómo funciona la actividad profesional del lobby en España.

Actualmente, el Foro está conformado por 14 organizaciones entre las que se encuentran APD, BWC, Deva, Evercom, FTI Consulting, Grupo Social ONCE, ING, OmnicomPublicRelationsGroup, Political Intelligence, PKF Attest, 19N, Reti España, Roman y Weber Shandwick.

Sobre Deusto Business School

Deusto Business School es la escuela de negocios de la Universidad de Deusto. En 2016 cumplió su primer centenario, siendo la decana de las business schools en España. Es un referente en la formación de líderes empresariales y en egresar emprendedores; sus alumni están en las más importantes empresas del mundo o liderando startups exitosas. Tiene tres ejes de diferenciación que impregnan de manera transversal toda su oferta educativa y su actividad de transferencia de conocimiento: estrategia digital; humanismo y competitividad; y emprendimiento e innovación.

  • APRI aprueba un nuevo código de conducta para impulsar la profesionalización y buenas prácticas del sector del lobby en España
  • María Rosa Rotondo: “Este código viene a establecer el marco de referencia del ejercicio del lobby”

Madrid, 23 de marzo de 2021

La Asociación de Profesionales de Relaciones Institucionales (APRI) -la entidad que representa a los profesionales españoles del sector del lobby, los asuntos públicos y las relaciones institucionales-, ha aprobado un nuevo código de conducta en el que se refuerzan las exigencias de transparencia y comportamiento ético para los lobistas asociados. Con este paso, APRI busca, ante la ausencia de una regulación de la actividad en España, y a través de la autorregulación, una herramienta eficaz para asentar el ejercicio del lobby en nuestro país y lanza un mensaje al Gobierno sobre la necesidad de su definitiva regulación.

El nuevo código de conducta de APRI se ha venido trabajando a lo largo de los últimos meses por parte de un comité deontológico de APRI, presidido por Javier Valiente, y que ha contado con el asesoramiento externo de Rafa Rubio, uno de los mayores expertos españoles en la materia y actual vocal del Consejo de Gobierno Abierto de la Comunidad de Madrid que ha afirmado que “El sector ha madurado y requiere una revisión de su código de conducta. Ya tenemos perspectiva sobre cómo se comporta el sector del lobby y ante la ausencia de regulación el código de conducta de APRI es la mejor referencia.”

El Código, que sustituye al vigente desde 2011, fue aprobado por unanimidad en la Asamblea General de APRI del pasado día 3 de marzo y deberá ser firmado por cada uno de los socios, tanto profesionales como empresas, para poder seguir formando parte de la asociación.

El Comité que ha trabajado en su elaboración ha estudiado detalladamente los mecanismos de regulación y autorregulación existentes en Europa. Para Javier Valiente, presidente del comité deontológico de APRI “Hemos optado por sustanciar en nueve grandes principios la casuística derivada de una actividad que a fin de cuentas se sustenta en dos conceptos: ética y transparencia”. Por su parte, la Presidenta, María Rosa Rotondo, ha sido tajante: “Este código viene a establecer el marco de referencia del lobby en España” 

Sobre APRI

Fundada en el año 2007 por profesionales de las relaciones institucionales y asuntos públicos en España, APRI nació para cubrir un vacío en la representación y asociacionismo de esta profesión. Su objetivo es hacer de las relaciones instituciones y lobby una profesión de reconocido prestigio y valor para toda la sociedad y, en especial, para los responsables de todo tipo de organización, como compañías, ONG o asociaciones empresariales. Una profesión que sirva como nexo más eficaz entre los legítimos intereses de la sociedad civil y las decisiones de interés general que toman los decisores políticos y los restantes poderes públicos de la Administración Central y de sus Comunidades Autónomas y Ayuntamientos.

APRI cuenta con más de 130 profesionales y 10 organizaciones que abogan por la normalización de la actividad a través de la creación de un registro de grupos de interés, similar al Registro de Transparencia que ya existe ante el Parlamento y la Comisión Europea. APRI es, además, fundador y miembro de la Plataforma Europea de Asuntos Públicos (Public Affairs Community of Europe- PACE-) creada en el 2018 como plataforma de todas las organizaciones nacionales de profesionales de asuntos públicos europeos.

Anexo 1: Código de Conducta de APRI

Anexo 2: Foto de la Presidenta de APRI

Más información:

Para más información:

Directora General de APRI, Irene Matías imatias@relacionesinstitucionales.es +34 609 128 287

Vocal de Comunicación de APRI, Juan Torres juantorresji@gmail.com + 34 666 582 837

El pasado 17 de marzo tuvo lugar el segundo encuentro de APRI Agroalimentario sobre la Estrategia Europea de la Granja a la Mesa en el marco del ciclo de conversaciones que está organizando la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales (APRI) con interlocutores del sector público para debatir temas de actualidad en el sector de la agroalimentación, tanto a nivel a nacional como europeo.

La Estrategia Europea de la Granja a la Mesa involucra a toda la cadena de valor del sector agroalimentario y la colaboración público-privada y la interlocución institucional es esencial. Por este motivo, el grupo de trabajo de APRI Agroalimentario, compuesto por directores de relaciones institucionales y asuntos públicos de importantes organizaciones y empresas agroalimentarias de nuestro país,  se reunió con María José Alonso Moya, Coordinadora de Aire Limpio del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico para abordar la Estrategia europea desde el punto de vista de la sostenibilidad.

La Coordinadora de Aire Limpio del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico apeló a la coordinación entre las administraciones públicas y toda la cadena agroalimentaria para alcanzar los compromiso ambientales y objetivos sostenibles de la Estrategia de la Granja a la Mesa España, trabajando desde una visión holística y general. Comenzó contextualizando la Estrategia en el marco de la Agenda 2030 y objetivos sostenibles, y cuyo objeto es movilizar la industria agroalimentaria para conseguir una economía limpia y circular. Explicó que la Estrategia de la Granja a la Mesa entra de lleno en lograr una contaminación 0 y libre de tóxicos para acelerar el cambio económico y garantizar la llegada de alimentos sostenibles con la menor contaminación e impacto sobre el medioambiente.

Para María José Alonso Moya, la Estrategia de la Granja a la Mesa supone una oportunidad económica y de innovación para implementar nuevas tecnologías y la digitalización en toda la cadena de valor del sistema agroalimentario garantizando su sostenibilidad. Sin embargo, reconoció que, para alcanzar este objetivo tan ambicioso, se requiere la participación todos los actores de la cadena de valor del sistema agroalimentario y los ministerios competentes en materias como agricultura, alimentación, transición ecológica, transporte, industria o comercio. Para ello, es necesario que exista un marco integrado que no aumente la carga administrativa para los eslabones de cadena agroalimentaria. Asimismo, destacó que la Estrategia va acompañada de otras políticas europeas como la Política Agrícola Común (PAC), lo que supone un primer paso para que los agricultores cambien su manera de producir y empiecen a trabajar gradualmente con ayudas que permitan alcanzar los objetivos de sostenibilidad en la cadena de valor agroalimentaria. Entre las medidas a acometer para alcanzar los objetivos sostenibles en el terreno agrícola y ganadero citó, entre otras, la gestión de nutrientes, la reducción de emisiones y pesticidas, la reducción de gases de efecto invernadero en la ganadería y agricultura o medidas de mitigación reducción efectiva de fertilizantes. Desde el punto de vista de la alimentación, resaltó la necesidad de centrarnos en sistemas de alimentación más sostenibles y dietas más saludables, lo que supone una oportunidad para España con su dieta mediterránea.

Por su parte, los miembros del grupo de APRI Agroalimentario, mostraron su apoyo a los objetivos perseguidos por la estrategia si bien trasladaron sus inquietudes sobre los tiempos, los cambios y la inversión que supone partes de la Estrategia de la Granja a la Mesa para el sector agroalimentario en España, en un momento económicamente delicado para España. De este modo, apelaron a que, para alcanzar los objetivos medioambientales y sostenibles de manera eficiente, es necesario apoyarse en la colaboración público-privada para evitar que su implementación disminuya la competitividad y eficiencia del sector y lograr el consenso de todos los eslabones de la cadena de valor para trasladar una posición conjunta.

Sobre la ponente

María José Alonso Moya es Ingeniera Agrónoma por la Universidad de Politécnica de Madrid y Master de Agricultura Ecológica por la Universidad de Wageningen (Países Bajos). Ha desempeñado su carrera profesional tanto en el ámbito privado como en la Administración Pública. Actualmente es Coordinadora de Aire Limpio en la Subdirección General de Aire Limpio y Sostenibilidad Industrial de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico. Anteriormente ha desempeñado diversos puestos en la Administración tanto en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación donde fue Subdirectora Adjunta de Cultivos Herbáceos, Industriales y Aceite de Oliva, como en la Oficina Española de Cambio Climático donde trabajó 9 años como responsable de los sectores de Agricultura, Ganadería, Suelos y Alimentación en las vertientes de mitigación y adaptación al cambio climático.

Sobre APRI Agroalimentario

APRI Agroalimentario es uno de los grupo de trabajo de la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales (APRI) que tienen como objeto poner en valor la profesión de las relaciones institucionales, asuntos públicos y lobby en el sector agroalimentario, promoviendo la interlocución público-privada y el diálogo abierto en la representación de intereses.

La revista de Foment entrevista a Maria Rosa Rotondo, presidenta de APRI, con motivo de la firma del acuerdo de colaboración entre APRI y Foment del Treball Nacional. En la entrevista se desvelan las claves del acuerdo y la necesidad de normaliza y profesionalizar el lobby y dotarlo de mayor transparencia.

Nuestra apuesta por Cataluña es decidida. Por eso, en la Junta Directiva contamos con Angel Mesado, nuestro vocal y representante en Cataluña, para impulsar los principios y valores de nuestra actividad en Cataluña.

¿Cuáles son los benéficos del convenio de colaboración con Foment?

Nuestra apuesta por Cataluña es decidida. Por eso, en la Junta Directiva contamos con Ángel Mesado, nuestro vocal y representante en Cataluña, para impulsar los principios y valores de nuestra actividad en Cataluña.

Con este acuerdo con una asociación tan representativa como Foment buscamos defender y potenciar el ejercicio de las relaciones institucionales y asuntos públicos para las empresas y el resto de los agentes económicos y sociales en Cataluña; fomentar la transparencia y profesionalización de la actividad y su formación; y promover iniciativas que refuercen el ejercicio de las relaciones institucionales y asuntos públicos en todos los sectores, pero especialmente en aquellos de mayor importancia relativa para Cataluña. Nuestro objetivo es llegar a los profesionales del lobby y empresas en Cataluña y dar a conocer el valor estratégico de esta actividad, además de dotarla de las mejores prácticas.

Con el acuerdo, los socios de Foment podrán beneficiarse de un 30% de descuento en la cuota del primer año de APRI y adherirse al código de conducta de APRI beneficiándose de su labor formativa, divulgativa y social.

Cataluña ya cuenta con registro de lobbies. ¿Qué opinas de la regulación de la actividad en Cataluña?

Cataluña es una comunidad con una actividad económica importante que ha sabido adelantarse a las tendencias que vienen de Europa. Ha sido una de las Comunidades Autónomas pioneras en regular la representación de intereses. Ya en 2015 aprobó la creación del primer registro de ‘lobbies’ en el que tienen que inscribirse todas las entidades y personas que participen en la elaboración y aplicación de las políticas del Gobierno catalán.

En 2017, asimismo, se crea y regula el registro de grupos de interés de la Administración de la Generalitat de Cataluña, válido para todas las instituciones, habilitando también a los ayuntamientos de la comunidad a crear su propio registro. Ese mismo año, además se aprobaron normas de organización del registro de grupos de interés del Parlamento de Cataluña, cuya inscripción es necesaria para poder establecer contactos y relaciones con los diputados, los grupos parlamentarios y sus asesores y el personal del Parlamento que ejerce funciones de asesoramiento.

Además, en su empeño de mejorar la regulación de transparencia, actualmente el Gobierno de la Generalitat de Cataluña está desarrollando un proyecto normativo para profundizar en la transparencia de la actividad de los lobbies y el control democrático.

La palabra lobby es poco conocida. ¿Qué es el lobby para vosotros?

El lobby es una actividad profesional que se centra en la defensa de intereses legítimos de distinto ámbito en la toma de decisiones pública. Está ampliamente extendida la actividad, prueba de ello es Bruselas o Washington, donde el lobby está normalizado. El lobby trata nada más y nada menos que trasladar a la Administración Pública y distintos partidos políticos la posición e intereses de una organización, trabajar para que esos intereses formen parte del debate y sean tenidos en cuenta y conseguir que la normativa beneficie y no perjudique los intereses de la organización o colectivo. Es una actividad desarrollada no solo por empresas, también por asociaciones, grandes y pequeñas, y ONGs.

Desde APRI defendemos desde hace muchos años que el lobby debe entenderse como algo positivo que contribuye a mejorar el diálogo, la colaboración público-privada y el proceso democrático de nuestro país. Las decisiones se toman con mayor fundamento cuando se escuchan todos los puntos de vista, sea una empresa, una ONG o una asociación ciudadana.

¿Por qué el concepto “lobby” suscita connotaciones negativas?

Decir lobby en España sigue siendo sinónimo de poder en la sombra, pero en nuestra actividad lo único que queda por descubrir es que no hay nada que esconder. La profesión ha evolucionado, se ejerce de manera profesional y transparente y debe entenderse como una actividad positiva, que contribuye a mejorar las decisiones políticas a través de la participación de empresas, asociaciones o colectivos ciudadanos.

¿Cómo podemos cambiar la percepción negativa del lobby?

Con una mayor educación y divulgación sobre lo qué es el lobby y la función que cumple en la sociedad creemos que se puede mejorar su percepción. Su regulación también puede contribuir a ello. Por otro lado, para nosotros es muy importante que la profesión se desarrolle con los mejores estándares deontológicos y profesionales. Por eso desde APRI, ante la falta de una regulación, hemos desarrollado un código de conducta que firman todos nuestros socios, ya que entendemos que las implicaciones del trabajo de un lobista en la vida pública requieren unos altos estándares de transparencia en el desarrollo de las relaciones con la Administración del Estado. Cada uno de los artículos de este Código recoge un aspecto esencial para asegurar el desarrollo profesional de la actividad del lobby aplicando en todo momento las mejores prácticas.

¿Crees que el lobby beneficia o perjudica a las empresas? ¿Qué beneficios tiene su desarrollo?

Indudablemente beneficia a las empresas. La participación en la vida pública es derecho fundamental. Es muy importante que los representantes de la sociedad civil tengan acceso a las Instituciones y de forma muy especial a los poderes ejecutivo y legislativo a fin de comunicar sus ideas e intereses, recabar información, defender su situación o instar a cambiar la legislación que les afecta.

El lobby es una actividad que permite a cualquier tipo de organización participar en el proceso de toma de decisiones públicas, mejora la interlocución con el Gobierno y las Administraciones Públicas y facilita a los decisores información técnica y sectorial para que desarrolle su labor legislativa eficazmente.
Además, promueve el debate público sobre asuntos diversos, ayuda a las empresas a estar informadas y a conocer las prioridades públicas y políticas. Cuanta más participación, diálogo y transparencia haya en la toma de decisiones mejor será para la sociedad en su conjunto.

¿Crees que falta transparencia en el sector público? ¿Cuál sería la solución?

Desde APRI observamos que el escenario político español reconoce la importancia de crear una regulación de la actividad profesional de los grupos de interés. Sin embargo, aún no existe una ley nacional consensuada, sino solo regulaciones en algunas Comunidades Autónomas, organismos públicos y entidades locales, como Cataluña, Madrid y Castilla y León, la CNMC o el Ayuntamiento de Madrid. Por ello, APRI trabaja como asociación de lobistas en el diálogo con los diferentes grupos parlamentarios para sacar adelante una regulación de los grupos de interés.

En los últimos años, se han desarrollado sucesivos intentos, los últimos muy avanzados, para la regulación de los Grupos de Interés, sin embargo, el actual IV Plan de Gobierno Abierto, aun siendo un espléndido plan de trabajo de la Dirección General de Gobernanza Pública del Ministerio de Política Territorial y Función Pública, no ha podido tener en cuenta nuevas situaciones políticas que hacen necesario un avance mucho más rápido de este proyecto.

¿El contexto actual de crisis representa una oportunidad para poner en valor la disciplina de las relaciones institucionales, asuntos públicos y lobby?

Sí, porque sólo los profesionales llevan años trabajando en la interlocución con las administraciones públicas y decisores políticos y están en condiciones de establecer el diálogo en las circunstancias actuales. Conocen bien los canales, mecanismos e interlocutores para que los mensajes y las preocupaciones o propuestas del sector privado lleguen correctamente.

¿Crees que el contexto actual marcará un antes y un después en la relación entre los intereses públicos y privados? ¿Por qué lo crees así?

Tras la crisis creemos que no sólo las grandes corporaciones sino también las pequeñas empresas van a entender mejor cuál es el retorno de las relaciones institucionales y asuntos públicos a largo plazo. Se va a entender porque es tan importante mantener un diálogo constante y fluido con las administraciones públicas y los decisores políticos, ya que cuando nos enfrentamos a una crisis de estas dimensiones es importante, por un lado, que tanto las administraciones públicas como los decisores políticos conozcan tu sector para poder implementar medidas acorde al mismo y, por otro, que tu organización sepa a quién dirigirse de manera rápida y eficaz.

Angela Medrano, Communication & Marketing Manager de Gestión de Activos Turísticos y socia de APRI

En tiempos de pandemia y cuando el distanciamiento social es más familiar en nuestras vidas que nuestra propia familia, estoy segura de que muchos de nosotros nos encontramos en un proceso de revisión personal y profesional. 

Uno de esos cuentos sufís que tanto gustan a los autores de la denostada literatura de autoayuda tiene una bonita versión del “depende”: …buena suerte, mala suerte pues…depende, a veces las crisis tienen estas bromas, nos obligan, a su manera, a replantearnos modos, palabras y vidas.

Yo espero, deseo, que todo esto nos sirva a una gran mayoría para darle más valor a todo aquello a lo que tan difícil es ponerle precio. Y hoy quizás sea más patente que nunca aquello de que la vida no siempre te trae lo que quieres, pero siempre, en su mágico devenir, te regala justo lo que necesitas. Aprendizaje. Para mí está siendo aprendizaje y agradecimiento que en mi afán proactivo, convierto en intenciones  y yendo más allá, en acciones. 

¿Por qué APRI?

– Frente a mi cotidianidad digital y para sentirme completa como ser humano, necesito el contacto con las personas y sentirme parte de una comunidad que comparte gustos, profesión y códigos, y sabernos todos juntos parte de algo importante para hacer frente a cosas importantes.

– Frente a la impostura y la abundancia de las fake news necesito poner identidad y sello a las palabras, autoría, auditoría y autoridad. Prestigio. Confianza.

– Frente a las prisas, a la “potestas” de lo inmediato y urgente frente a lo importante, necesito el espacio, el tiempo y la compañía para la reflexión y la altura de miras. 

– Frente al insulto, la soflama de la víscera, el grito o la provocación, necesito la calma de la palabra inteligente, el pensamiento leído y las buenas formas que además de serenidad transmiten con acierto lo mejor de nuestra humanidad.

– Frente al individualismo exacerbado, alimentado por la búsqueda de una falsa seguridad y autoestima, quiero sentirme parte de un grupo de personas que trabajan por el bienestar e interés común y que ponen lo mejor de sí mismas en ese objetivo.  

Somos seres sociales. Nuestra sociedad necesita de herramientas y plataformas que nos ayuden a progresar en los mejores términos. Creo que APRI y la gente que forma parte de la asociación son una palanca que aporta a ese fin. A humanizar estos tiempos difíciles fomentando relaciones sanas basadas en la confianza y el respeto, siendo facilitadores, comunicadores abiertos que conectan intereses lícitos, exploradores, buscadores de respuestas y soluciones de interés general, concitadores de la colaboración entre ciudadanos, empresas e instituciones en el adecuado marco ético y estético. Profesionales de las relaciones institucionales con mucho por hacer y por decir. Yo quiero ser parte de esa ola y llegar al top de mi personal pirámide de Maslow.

Mis razones para formar parte de APRI