Transparencia y regulación del lobby: éstos son los temas que las asociaciones nacionales de lobistas procedentes de toda Europa discutieron en su quinta conferencia, celebrada en Viena el 7 y 8 de mayo de 2015.

El encuentro fue organizado por la Public Affairs Community of Europe (P.A.C.E), la única plataforma que reúne a las organizaciones nacionales europeas de asuntos públicos, profesionales y lobistas. La asociación Austríaca de Asuntos Públicos  (www.oepav.at) acogió la reunión de éste año, que contó con representantes de las  Asociaciones Nacionales de 16 países europeos, así como con portavoces de la OCDE, Transparencia Internacional y las organizaciones en Bruselas, SEAP y EPACA.

Los miembros de P.A.C.E debatieron activamente sobre la desproporcionada crítica al lobby en lugar de instar el necesario debate político sobre cómo establecer una democracia más moderna y abierta. Además, se considera que los Estados miembro de la UE deben tomar el Registro de Transparencia Europeo como base para potenciales regulaciones del lobby, y promover directrices adecuadas a tener en cuenta en su normativa nacional y en el desarrollo de buenas prácticas.

El objetivo de PACE es animar el debate público sobre esta actividad que, si es llevada a cabo por profesionales y bajo reglas limpias y claras, puede garantizar la participación democrática de los grupos de interés y de la sociedad en la toma de decisiones. En el ámbito europeo, nacional y regional, el lobby es un servicio profesional necesario para acompañar los procesos políticos de toma de decisiones.

Sobre P.A.C.E

La Comunidad de Asuntos Públicos de Europa (PACE) es, desde 2011, la única red que permite la consulta permanente entre las asociaciones profesionales de Relaciones Públicas en Europa, promoviendo la comparación entre diferentes experiencias en la representación de intereses a nivel nacional frente a las instituciones públicas. El objetivo de PACE es proporcionar apoyo a los profesionales europeos, con el fin de impulsar un marco más transparente en el que todos los grupos de presión, con sus deberes y derechos, sean tratados por igual. Las conferencias anteriores se han celebrado en Roma (Il Chiostro – 2011), Madrid (APRI – 2012), París (AFCL – 2013) y Berlín (DE’GE’POL – 2014).

 

 

 

 

@pace_eu

El escenario político está sujeto a cambios constantes. Los stakeholders que hoy son clave en la toma de decisiones que afectan a una compañía pueden dejar de serlo en el corto plazo, siendo reemplazados por nuevos actores.

Esta evolución natural es si cabe más relevante en el momento político actual, tan inestable y convulso, que anticipa cambios profundos en el mapa institucional.

Por un lado, las elecciones municipales y autonómicas a celebrar el próximo mes de mayo traerán probablemente cambios sustanciales y nuevas caras en los Ayuntamientos y gobiernos autonómicos de muchos de nuestros municipios y regiones. Por otro lado, las últimas encuestas muestran un cambio radical en el mapa político a nivel estatal tras las elecciones generales previstas  para finales de este año.

Por todas estas razones, el conocimiento y análisis de los distintos stakeholders con capacidad de actuar o influir sobre nuestro entorno de negocio cobra todavía más importancia, si queremos implementar una estrategia de public affairs sólida y de alcance.

Las empresas y asociaciones no pueden observar el juego político desde la barrera. Deben implicarse y reformular sus estrategias, estar preparadas para anticiparse a estos cambios.

En este sentido, el mapeo del nuevo entorno político se presenta como una necesidad ineludible en el contexto electoral para un tejido empresarial que, como es el caso del español, empieza a considerar las relaciones institucionales como un pilar fundamental de su estrategia.

Pero, ¿cómo hacer ese mapeo? Los directivos se encontrarán ante la disyuntiva de dedicar grandes esfuerzos a las relaciones institucionales partiendo de unos recursos materiales y, especialmente, temporales escasos, debido a la confluencia de diversas citas electorales. El reto entonces es saber priorizar y jerarquizar bien los contactos, diferenciando los stakeholders en función de atributos como sus competencias,  legitimidad y capacidad de influencia.

Y es que, de la correcta identificación de las necesidades y expectativas de los actores más relevantes dependerá en gran medida el éxito de la estrategia institucional de muchas empresas.

 

Javier Valiente

Socio Director de Political Intelligence y Miembro Fundador de APRI

 

 

 

@JValiente

 

En todos los Debates sobre el Estado de la Nación celebrados en esta legislatura ha aparecido la palabra lobby. Es el caso del DEN 2013 en el que el mismo Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, hablando ante el Pleno del Congreso de medidas para fomentar la transparencia en la relación entre administración pública y ciudadanía, destacó la necesidad de regular esta profesión:
“Permítanme, Señorías, que como miembro de esta Cámara de representantes, les proponga también extender este tipo de medidas u otras similares a los Diputados y Senadores, a través de la pertinente reforma de las normas que regulan el funcionamiento de ambas Cámaras.Una reforma en la que creo que sería positivo incluir también la regulación parlamentaria de las organizaciones de intereses (los llamados “lobbies”), con medidas que clarifiquen cuáles pueden ser sus actividades y cuáles deben ser sus límites.” (M. Rajoy, Congreso de los Diputados, 20/02/2013)
Habrá que esperar un año más para que haya algo de compromiso respecto al tema. En el DEN 2014 los Grupos Parlamentarios Popular y de CiU pactan una resolución en la que el Congreso considera necesario impulsar, en el marco de la Reforma del Reglamento del Congreso, la regulación de los lobbies.

En este sentido, el pasado mes de octubre la Ponencia encargada de la Reforma del Reglamento del Congreso empezó a trabajar para la creación de un registro de los lobbies. El Grupo Parlamentario Popular (GPP) presentó una propuesta que refleja, con algunos matices, la que APRI presentó a los varios grupos parlamentarios durante el año 2014. Después de que el GPP presentara su propuesta la Ponencia se ha reunido tan solo dos veces y no consta que se haya avanzado mucho en esa dirección.

Lo que sí es cierto es que la semana pasada, por tercera vez, la palabra lobby entró en el Debate sobre el Estado de la Nación. De hecho, el DEN 2015 nos deja una segunda resolución de CiU, con enmienda del GPP, para que se avance en esta materia:

“El Congreso de los Diputados insta al Gobierno:

3. Avanzar en la regulación de manera precisa de los denominados LOBIS en el marco de los trabajos que se están llevando a cabo en el Parlamento, a partir de la definición de la propia comisión europea, garantizando la necesaria transparencia en el ejercicio legítimo del derecho que los representantes de la sociedad civil tienen de acceder a las instituciones con el objetivo de trasladar sus intereses, recabar información, defender su situación o solicitar cambios en la normativa que les afecta, especificando los límites de estas actividades.”

Ahora bien, es un hecho que el tema de la regulación de los lobbies ha entrado tres veces en el debate parlamentario más importante del año, demostrando así que el tema de la regulación tiene derecho a ser parte de la agenda parlamentaria. El siguiente paso, ahora, sería pasar de las palabras a la acción. Hay compromiso por parte de varios grupos parlamentarios para regular este tema, que está ya en la agenda política del país, y que es algo que hará que las relaciones entre el mundo empresarial y la administración pública sean más transparentes.

Por lo tanto, desde APRI, seguimos esperando con confianza que, también España tendrá en breve una correcta regulación en esta materia que aporte transparencia y profesionalidad a la representación de intereses.
Andrea Vota
Adjunto a la J. Directiva de APRI

Brussels is widely associated with policy-making, bureaucracy and lobbying. But what does that actually mean? Is it good or bad?

The good side of this EU policy concentration in Brussels is that it represents the result of a long process of European integration harmonizing rules in Europe and allowing for an easier and barrier-free exchange between the European member states. The bad side may be the distance to Brussels for most European citizens creating the perception of decisions taken without participation by the individual.

So where is the misunderstanding? Decisions are actually institutionally driven by the 28 European Union member states’ governments as well as by a European Parliament directly elected by European citizens, not by the alien force referred to as “Brussels”. The European Commission, the body proposing legislation, is also appointed in collaboration between the EU governments and the European Parliament. This allows the conclusion that the EU is driven from across the EU member states, not only from Brussels. Where do interest representatives come in? Participation by interest representatives in the decision-making is encouraged and expected by the European institutions.

Why do we need lobbying and lobbyists? Governments, and in this case the European Union Government, produce policy and laws. But who are the experts for producing these laws? Politicians, public officials, industry, NGOs, scientists, economists? Probably all groups who will be in some way affected by the laws have a share of expertise. A law not taking into account the impact on the groups affected, is most likely doomed to fail. Lobbying is something fully incorporated into European policy-making and there is no doubt about the need for the input of interest representatives.

Has lobbying always been obvious in the EU? The recognition of the need for consideration of interest representatives probably reaches far back. After all, the European Community for Steel and Coal was established on the basis of economic interests. However, the EU has constantly developed its structures and rules regarding participation by interest representatives. This ranges from the creation of the European Economic and Social Committee to the establishment of EU advisory bodies uniting different interest representatives, to civil society consultations, to impact assessments and to structured dialogues with interest representatives. The biggest breakthrough ensuring a level playing field for lobbyists was the creation of the European Commission Transparency Register in 2008, which was replaced by the Joint European Commission and Parliament Transparency Register in 2011.

Having been a lobbyist in Brussels, I consider lobbying to have been made easier operating under the Code of Conduct of the Transparency register than before. It sets equal rules to everyone registered by requiring the signature of the Code of Conduct. This ensures a level of trust on both sides when an interest representative approaches the EU institutions on a lobbying matter. While the register is currently voluntary, EU officials and politicians have become very aware of the register and may in some cases not be willing to speak to not registered lobbyists.

Would an obligatory register ensure a full level playing field? This is an ongoing discussion as it would create the same conditions for everyone. In the framework of his hearing by the responsible committee of the European Parliament, the new European Commission First Vice-President designate Frans Timmermans raised the issue, which has been an important call by the European Parliament throughout the years. The European Commission President designate Jean-Claude Juncker has set it as a priority issue to deal with by the new Commission. On the basis of this broad political will, it is very probable to lead into the direction of an obligatory register. While in principle it would probably serve lobbyists, the devil is in the detail and has to be carefully looked into.

So what is it we are actually aiming at? In my view, we are aiming at transparent cooperation between interest representatives and policy-makers considering all affected sides have a contribution to make to policy and law. We may be much further ahead than ten years ago, but there is room for improvement, going from the lobbyist being on the requesting side and the policy-maker on the receiving side to equal cooperation between the two.

What will happen in Spain? The Spanish Government is dealing with the question of transparency and a register. Taking the positive experience of the Transparency register in the EU and rules enhancing transparency in some other EU member states, Spain is likely to eventually move into the direction of clearer provisions for transparency and lobbying as well.

 

Sabine Wimpissinger

Consultora en Public Affairs y Socia de APRI

 


 

 

@SabineWimpissin

APRI es la asociación representativa de los profesionales españoles del lobby, la representación de intereses o las relaciones institucionales en nuestro país. Se constituyó en 2007 con el objetivo, entre otros, de promover la ordenación de nuestra actividad en España de la misma manera que se ha hecho ya por parte de las Instituciones europeas (Parlamento y Comisión) y hasta en otros 15 países de nuestro entorno.

El pasado lunes 15/09 se publicaba en el diario elmundo.es el siguiente artículo firmado por J.M.: Ruz interroga al primogénito y a su esposa en busca de indicios de su actividad de ‘lobbysta’. Como representantes de esta profesión, lamentamos el uso que la prensa y los medios de comunicación en general siguen haciendo al día de hoy de la palabra lobista, utilizándola en sus narraciones como sinónimo de corruptor.

Durante estos años, hemos aprendido como Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales la gran importancia del uso de las palabras que nos definen como profesión y como profesionales. Así como hemos aprendido el gran desconocimiento que tiene la sociedad civil sobre una actividad legítima y que ve a siempre más jóvenes acercarse a esta profesión. Asimismo, no es ningún secreto que la profesión del lobista y la actividad por ellos ejercida esté considerada por las principales organizaciones internacionales como la OCDE o por la misma Unión Europea como una pieza fundamental del proceso decisional en las democracias modernas.

Como APRI llevamos años trabajando para dar a conocer una profesión que nunca ha sido fruto de improvisación sino de formación y especialización constante. De ahí que nos cuesta mucho entender la relación entre el titular del artículo antemencionado y la profesión a la que nos dedicamos de forma diaria. Así como nos cuesta, aún más, entender el párrafo señalado a continuación, donde se asocia casi a un delito una actividad que todos nosotros ejercemos con transparencia:

 

El último informe policial remitido al juzgado es un prolijo análisis de 31 facturas libradas por sociedades del primogénito a diferentes empresas contratistas de administraciones catalanas por servicios de intermediación, asesoramiento o consultoría de lo más diverso que la Policía, tras tomar declaración a decenas de testigos y recabar abundante documentación, considera falsos, ya que encubrirían en realidad una retribución ilícita por esa actividad de lobbysta. El beneficio sumaría cerca de 8,5 millones de euros.

 

No sabemos si esas palabras hayan sido extrapoladas del mismo informe policial al que se refiere el artículo, sin embargo si así fuese nos gustaría poder expresar, a través de este post, nuestra opinión para desmontar ese lugar común por el que la opinión pública española asocia la palabra lobby o lobista a corrupción o corruptor. Y en este sentido, la ayuda que nos pueden dar los medios de información es inmensa.

En nuestra opinión, el primer punto de partida es tan sencillo y fácil de aplicar: llamar las cosas con su verdadero nombre. Quien habla de lobby asociándolo a corrupción y compadreo no está hablando de lobby, está hablando de corrupción y compadreo. Los que ejercen esta profesión de forma transparente y profesional nunca se reconocerán en esa visión del lobby justo porque eso no es lobby sino otra cosa. Lobby no es mover contactos, corromper a alguien o influir negativamente sobre las decisiones públicas, como tal vez han hecho los protagonistas del artículo. Lobby es estrategia, desarrollo de negocio y representación legítima de los intereses. Es una actividad que puede hacer que toda la sociedad en su conjunto pueda crecer y prosperar. El lobista es como un interprete: traduce las necesidades de la entidad que representa al poder público. Le explica un problema, poniéndolo a la atención del político que a lo mejor no tiene conocimiento suficiente sobre un determinado asunto.

Cerramos este post con una anécdota que nos gusta siempre contar y que en este caso no puede ser más apropiado mencionar. En 1800 los periodistas tenían muy mala fama. «Prefiero envenenar a la pobre gente con ginebra que con periódicos» escribía Walter Scott en el siglo XIX. Hoy sin la prensa no habría democracia. Se habla de cuarto poder. Existen incluso índices que miden la libertad de prensa en cada país y de ahí la calidad de su democracia. Algo impensable en aquel entonces, si leemos la frase de Sir Walter Scott. Hoy la fama que tiene un lobista es algo parecida a la que podía tener un periodista hace dos siglos.

Por ello, hace falta que la prensa y los medios de comunicación en general nos ayuden en esa labor pedagógica de información sobre lo que es verdaderamente la actividad del lobby, empezando a usar de forma apropiada esta palabra.

* En nombre de APRI, su Presidenta, María Rosa Rotondo, ha escrito una carta al director del diario El Mundo que ha sido publicada el pasado 21/09/2014 como Carta del Día.

La pasada semana se publicaba el “Índice de Transparencia de las Comunidades Autónomas” (INCAU), elaborado por Transparencia Internacional y presentado en un acto conjunto con la Fundación Ortega-Marañon en Madrid. Según las conclusiones de este informe, Castilla y León, Cataluña y País Vasco son las regiones más transparentes frente a Madrid, Murcia y Canarias.

En Cataluña, en línea con lo anterior, nos encontramos actualmente con la tramitación de la“Proposició de Llei de Transparència, Accés a la Informació Pública i Bon Govern” por el Parlament catalán y que supone un avance substancial en el impulso de políticas y actuaciones en pro de la transparencia y del buen gobierno de las instituciones catalanas.

La ley, elaborada en ponencia conjunta, tiene la firma de CiU, ERC y PP, mientras que el resto de partidos de la cámara, PSC, ICV-EUiA, C’s y CUP han decidido no rubricarla. Aunque ha sido en estos últimos meses donde se ha decidido avanzar en su aprobación por trámite de urgencia, la mencionada Proposición de Ley inició su andadura hace más de dos años con el anterior Gobierno del PSC, Iniciativa y ERC. Texto que desde entonces ha ido transformándose en un proyecto normativo de mayor envergadura debido, entre otros motivos, a las políticas de transparencia impulsadas por el Estado y la Generalitat así como la erosión institucional causada por los casos de corrupción recurrentes en España.

En el proceso de ampliación del ámbito de aplicación de la Proposición de Ley, gracias al trabajo de partidos como Iniciativa per Catalunya, se ha incluido un Título (IV) por el que se crea el denominado “Registro de Grupos de Interés” y que, tal y como establece su artículo 45, supone que “La Administración de la Generalitat, los entes locales y los organismos públicos han de crear el Registro de grupos de interés” a fin de que todas las personas y organizaciones que participen en la elaboración y la aplicación de las políticas públicas para la defensa de intereses de terceros deban inscribirse en este. Inscripción que deberá realizarse cumpliendo una serie de requisitos, entre los que destaca, la adhesión a un Código de Conducta que será objeto de desarrollo reglamentario y que seguirá un enfoque similar al que APRI ha venido defendiendo y al que se adhieren sus socios.

 

La creación del Registro supone un hito en España, ya que el avance realizado por el Parlament de Cataluña es el primero en esta línea realizado en todo el Estado, lo que implica progresar en la regulación y encaje institucional de las actividades de lobby en sintonía tanto con otros ordenamientos jurídicos de nuestro entorno como en la posición que APRI viene defendiendo. Desde la asociación hemos querido participar y aportar ideas a los grupos parlamentarios catalanes implicados y por ello se ha presentado un documento con información y comentarios especialmente referidos al Título IV de la Proposición de Ley. Aportaciones que han subrayado la necesidad de que la creación del Registro, en base a su amplio ámbito de aplicación, se realice con suficientes recursos económicos y tecnológicos para que sea operativo y eficaz, que se realice una mejor delimitación de las exclusiones de inscripción en el Registro de personas dedicadas al asesoramiento jurídico para evitar la no consecución de los objetivos de control de las actividades de lobby pretendidos por la ley y, finalmente, que se impulsen medidas que ayuden a incentivar la inscripción en el Registro, como por ejemplo, que los inscritos interesados puedan tener derecho a una acreditación para tener acceso regular al Parlament y a otros organismos públicos.

 

Miguel Ferrer

Miembro de la Junta Directiva de APRI

y Consultor de Public Affairs en Telam

 

 

 

 

@M_Ferrer_

Tras los cambios políticos en la sociedad española y las últimas elecciones europeas parecen vislumbrarse, tras las próximas elecciones locales, autonómicas y generales, unos parlamentos mucho más fraccionados que los actuales donde será muy difícil construir mayorías estables legislativas y de gobierno, y donde lo más probable será gobiernos en minoría que tendrán que negociar mayorías para cada medida o cada ley.

Acostumbrados a un sistema estable en los últimos años, los lobistas deberemos adaptarnos a los cambios que esto significa, a sus ventajas e inconvenientes. Veamos una primera aproximación.

En muchos parlamentos nos encontraremos con una composición que en muchos casos incluirá:

  • Un partido a la derecha del PP (Vox?);
  • El PP y el PSOE con un número importante de Diputados y Senadores, pero ya muy lejanos de la mayoría absoluta y con la necesidad de varios grupos para formarla, grupos que, posiblemente, optarán por apoyos parlamentarios puntuales negociables;
  • La “izquierda” dividida en, al menos, 4 grupos significativos, a veces en competencia entre ellos (PSOE, IU, PODEMOS y nacionalistas de izquierda) y, por supuesto, más grupos nacionalistas con capacidad de influir sumando fuerzas (CiU? PNV, CC, + ERC, BNG, BILDU)

Esta probable geometría variable para la aprobación de cada ley o, incluso, cada artículo de una ley, serán diferentes, formadas por el apoyo de grupos diferentes en cada caso. Puede darse el caso que, con un mismo gobierno y en una misma legislatura puedan aprobarse leyes de signo político muy distinto.

Esto le da muchas más posibilidades pero hace mucho más complejo el trabajo del lobista profesional. Tendrá más opciones para convencer a diferentes grupos de las razones por las que sus propuestas son del interés general de los ciudadanos y tendrá más posibilidades de sacar adelante una determinada enmienda o, incluso, una determinada ley.

Pero para hacer su trabajo, o bien deberá dedicar muchos más recursos para convencer a grupos muy diversos, con intereses políticos incluso divergentes si quiere tener alguna posibilidad de construir una mayoría favorable a los intereses que defiende; o bien, si dedica los mismos recursos que en esta legislatura, las posibilidades de éxito que tendrá serán muy inferiores a las actuales ya que, hablando con el mismo número de portavoces tendrá acceso a un menor número de parlamentarios, sin mayoría suficiente para aprobar las enmiendas propuestas.

En resumen, más posibilidades de sacar adelante propuestas razonables si se invierte lo necesario para ello y, a la vez, muchas menos posibilidades si se pretende hacer con los mismos recursos que en las legislaturas pasadas.

Así pues, hay que ir aprovechando el tiempo que aún nos queda hasta ese posible escenario político para ir informando a nuestros clientes de dicha realidad e ir preparando las medidas oportunas para poder desarrollar con eficacia nuestro trabajo futuro.

Esteban Egea Sánchez

Secretario de la Junta Directiva de APRI

y Ex Director de Relaciones Institucionales de IBM en España

 

 

 

@eegeas_ees

Pensando en cual podría ser el mayor y mejor referente de lobista sobre el que escribir no me fue difícil decidir. Bastó con echar un vistazo a cualquier portada de los periódicos de los últimos días: nuestro, hasta hace bien poco, Rey y Jefe del Estado Español, don Juan Carlos I.

Y es que nuestro hoy Rey emérito es sin duda uno de los mejores defensores de los intereses de las empresas españolas ante los gobiernos extranjeros. Este es sin duda alguna uno de los principales valores que aporta nuestro monarca frente a otros modelos de jefatura de Estado de países vecinos. Y es que el lobby sirve para muchas cosas, pero una de las más habituales y demandadas es el desarrollo de negocio, y es en esta faceta donde don Juan Carlos I ha demostrado su valía, y lo que para nosotros, miembros de APRI, es aun más importante, ha contribuido a divulgar sobre el valor de nuestra profesión frente a la opinión pública.

El único “pero” que podría poner es el uso de apelativos y términos aun poco claros o descafeinados para referirse a esta labor: relaciones bilaterales España-Cañistán, Encuentros Empresariales de Alto Nivel X, Y y Z, Cumbre de Desarrollo e Inversión, etc. son los términos que podremos leer en los medios, pero de lo que estamos hablando en realidad es de lobby y de desarrollo de negocio e inversión de alto nivel. Ejemplos del ejercicio del lobby de nuestro Monarca tenemos muchos y no voy a usar este post para detallarlos, pero sí para reivindicar más claramente y sin tapujos esta labor de la que nos hace falta más en nuestro país, bien sea dentro o fuera de nuestras fronteras.

Bien es verdad que una jefatura de Estado enmarcada en una Monarquía Parlamentaria como la nuestra debe hacer valer, valga la redundancia, los valores que se le exigen y que tanto seguimos necesitando dadas las circunstancias y compleja coyuntura actual:

  • Independencia política
  • Visión a largo plazo más allá de legislaturas
  • Memoria y sensibilidad histórica
  • Representación política internacional
  • Promoción del “Hipanoamericanismo”
  • Liderazgo militar (por qué no)
  • Representación de intereses nacionales en el extranjero
  • Etc.

Pero de la lista me sigo quedando con el último tipo de trabajo, a la que bien podemos referirnos como “lobista mayor del reino”. ¿Cabría esperar la misma labor de su sucesor, el hoy Rey don Felipe VI? ¿Tendrá en su agenda esta necesaria y digna labor como prioridad para su reinado? Sólo espero que nuestro nuevo Jefe de Estado entienda la importancia de esta labor y que, con un poco de ayuda, algo más de divulgación y apoyo por parte de nuestra asociación, podamos conseguir algo más que éxitos para las empresas españolas: que todo el mundo sepa que hacer lobby es bueno y necesario y que es tan digno que lo hace alguien tan importante como el Rey.

Pedro Fernández

Socio de APRI

y Regulatory Affairs Manager en British American Tobacco

 

 

@Pedro_Fdez_M

Según worldometers.info todos los días se escriben 1.903.210 entradas de blog.

En el momento en el que APRI se planteó la idea de crear un blog, más que buscar el formato, la plataforma más idónea o el nombre que tenía que tener, la pregunta inmediata fue: ¿para qué queremos un blog? De hecho, de entre una multitud de blogs dedicados a temas muy variados, incluso sobre el universo de los public affairs, el objetivo de crear el blog de APRI no podía ser el de estar por estar. O el de tener un blog porque todo el mundo hoy en día tiene un blog. La idea era más la de crear un lugar donde dar nuestra contribución al debate público expresando nuestra opinión, dejando una pequeña huella en la red a través de una especie de diario.

Cuando me preguntan qué es APRI, más allá de describirla como la asociación que representa al colectivo de lobistas en España, siempre contesto que lo que es o que quiere ser es “un punto de referencia para aquellos que ejercen o quieran ejercer la profesión del lobista”. Igual que APRI, este blog quiere ser un diario en línea que sirva como punto de referencia para reflexionar sobre la actualidad política, social, empresarial y económica española. Este primer post, como técnicamente se le llama al artículo de un blog, lo queremos dedicar a nuestros asociados y a la gran labor que hemos desarrollado juntos desde el año 2007 para sacar esta profesión del gran desconocimiento que la opinión pública tiene sobre el sector.

Hemos luchado y seguimos luchando para que la actividad del lobby en España se normalice, esté regulada y tenga finalmente un reconocimiento público. Lo hemos hecho y lo seguimos haciendo a través de todas las herramientas que tenemos a nuestra disposición. Y bajo ese punto de vista creemos que internet y sus numerosas aplicaciones no pueden ser otra cosa que un arma muy potente para marcar nuestra presencia en este camino que muy pronto, espero, nos deje pasar a la siguiente fase del lobby español a través de su regulación en el Congreso.

Queda mucho por hacer, incluso en países donde la representación de intereses lleva décadas siendo regulada. Pero queremos marcar ese camino, construyendo una casa donde todos los profesionales de las relaciones institucionales puedan coexistir sin sentirse huérfanos. Esa casa, desde 2007, se llama APRI. Y a partir de hoy, tiene un lugar en la web donde expresar sus opiniones.

María Rosa Rotondo

Presidenta de APRI

y Socia Directora de Political Intelligence

@mrrotondo